No todo pasado fue mejor... ni todo presente
Creo que necesitamos algo más de lo que nos depara este extraño presente. Presente de ventaja personal por encima de cualquier ideal. Seguramente muchos jóvenes penséis que los tiempos son los que son y que de todos modos ahora se vive mejor comparado con la España de vuestros abuelos, y que eso es lo que importa. Si es así, ya podemos prepararnos a vivir sin espíritu, porque "no solo de pan debe vivir el hombre" (Mateo 4:4), o no solo se vive en sentido material. Lo que sí existía en esa época, era una ciudadanía más dispuesta a ayudarse en la desgracia, en la escasez, o en la ilusión de un futuro. Ese futuro se preparaba educando a los hijos en valores morales. ¿Cuántos en esta generación cambiarían por dinero los valores recibidos?
Os relato esta historia y después comparáis lo que hubieran hecho vuestros padres o abuelos y lo que estamos viendo ahora, incluso entre la gente de más alta responsabilidad:
El sector industrial en el que trabajaba se fue a la China y me quedé en el paro sin paro, con cuatro hijos estudiando, dos ya en la Universidad; no tenía recursos porque entonces los padres no podían dotar económicamente a los hijos como ahora, comenzabas de alquiler y a plazos para todo, pero... me surgió la oportunidad. Habían desaparecido en Aragón doscientas empresas del sector porque no podían competir con cuatro nuevos importadores de gran volumen, que podían comprar lo que se fabricaba con sueldos míseros y sin seguridad social, allá en Asia, pero necesitaban técnicos para diseñar y controlar el producto. A mí me ofrecieron un porcentaje de 8.000.000 de pesetas de hace 27 años, y vivir la mitad del año en el mejor hotel de Hong Kong, eso para empezar. ¿La contrapartida? Si después de contratado un producto, no respondía a las expectativas del mercado, el fabricante se lo tendría que tragar, con cualquier excusa técnica.
Yo no pude venderme aunque los chinos me cayeran lejos. Mis hijos acabaron sus estudios con becas, pero supongo que también con el ejemplo que les ayudaría en lo que emprendiesen en la vida, o al menos eso es lo que prefiero pensar en este extraño presente, tan absorto en la ventaja personal.
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