Amigos virtuales
Se estudia con planes concretos la desactivación de los movimientos colectivos y a los jóvenes y no tan jóvenes se les inocula el veneno de adicción a las nuevas tecnologías, juegos y divertimentos; no somos nadie si no vivimos pegados a un teléfono móvil. ¿Cuántas horas le dedicamos al amigo inseparable, nuestro consejero, compañera, compañero y mentor?, que desactiva el pensamiento y razonamiento crítico, pues carecemos de criterios propios para juzgar hechos reales que nos pasan desapercibidos al vivir en un mundo irreal, creando individualismo cuyo convencimiento es lo que yo digo y solo yo estoy en lo cierto; no escuchamos a nuestros interlocutores porque no tenemos tiempo para oír lo que creemos que son tonterías, lo que dicen los demás, ¿qué me va a enseñar a mí este? De tal forma que una persona, un pensamiento, que no tiene nada que ver con el del vecino, de este modo tenemos una sociedad desorganizada a la hora de moverse en defensa de sus propios intereses colectivos, un éxito para nuestros dirigentes que tienen el camino expedito para hacer lo que quieran y caminar a su antojo. ¿Cuántos wasaps has tirado sin mirarlos hoy? Pues eso, una sociedad donde los amigos son virtuales, pero casi ninguno de carne y hueso que te mire a los ojos, y ya nos cansa hasta el teléfono, pero no somos capaces de dar un paso sin él porque a veces es muy necesario. Lo odio, pero lo necesito.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

