Comidas de empresa
Llegan las Navidades, el fin de año, empezamos a ver en restaurantes y sidrerías reuniones de trabajadores de distintas empresas en una cena o una comida, unas veces pagadas por los trabajadores y otras por las empresas, una reunión para celebrar las fiestas e intentar que la convivencia en los puestos de trabajo se vea reflejada en esa comida o cena. Todo suele comenzar con unas copas antes de sentarse a la mesa, ya se empiezan a hacer corrillos, formando grupos de personas, por norma general si hay diferencias de edades entre los comensales la edad va formando esos grupos y dentro de ellos se van formando los que se caen un poco bien o los que se soportan por obligación; luego los más jóvenes, entre ellos van haciendo lo mismo y casi siempre pensando dónde irán después de la cena, es la edad claro; los mayores, la mayoría, pensamos más en pasar un rato sin buscarnos problemas.
La colocación de las mesas también tiene su importancia, aunque creamos que no, si son mesas de un grupo siempre queda alguien fuera de ellas o bien te toca sentarte en una en las cual no tragas a la mitad de ellos. Se intenta casi siempre que la comida sea cordial tratando de no forzar malas situaciones, el alcohol empieza a hacer efecto en algunos, empiezan las indirectas entre las personas de la mesa, se empieza a criticar, ropas, gestos, miradas, pero sobre todo se empieza a comentar sobre los que se han sentado en la mesa de los jefes, y las palabras críticas más escuchadas son "trepas o pelotas", unos lo dicen y otros lo piensan, se empiezan a generar bulos y mentiras a veces sobre esas personas, aunque otras sean totalmente ciertos algunos de ellos. Algunos jefes se acercan a algunos trabajadores para preguntarles cómo va todo y cuando los jefes se dan la vuelta se ríen de ellos; otros muchos, como se suele decir, se deshacen en sonrisas y en halagos, cuando siempre en los puestos de trabajo los están poniendo de vuelta y media; tampoco falta el que con el móvil graba o fotografía momentos de la velada, unos por ser un momento agradable y otros muchos para en los siguientes días criticar a los o las compañeras. Las cenas concluyen cuando casi siempre los más jóvenes se empiezan a ir a otros sitios a continuar la tarde o bien la noche, los mayores se van quedando en grupos para tomar algo más para finalizar la noche y seguidamente marcharse.
Para mi forma de ser, posiblemente muy mayor o bien muy raro, no puedo comprender ciertas cosas, personas, algunas mayores y sobre todo jóvenes, cargadas de alcohol o de otras muchas sustancias que todos conocemos para poder tener una conversación normal y corriente con otras personas y poder disfrutar de esa reunión anual. Esas cenas o bien comidas pagadas por los jefes yo creo que son de agradecer y si el jefe te cae mal, no le sonrías, sé un hombre, ten tu propia personalidad, los jefes no son tontos, lo primero que buscan es que cumplas en tu puesto de trabajo, el trato es personal.
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