Menuda fatiga
La protagonista de esta historia siempre ha tenido un punto irreverente entre la realidad y la fantasía, pero en esta ocasión ha superado los límites de lo imaginable.
Según nos contó en cierta ocasión, con apenas 20 años conoció a un bellísimo hombre de color que la invitó a su casa, ambos se desvistieron, y cuando vio el paquete del sujeto en cuestión entró en pánico y salió por patas.
Estuvimos un buen rato desvariando sobre los tamaños, y coincidimos casi todos en que oportunidades así hay que aprovecharlas porque no se presentan muchas en la vida. Sin embargo, la afectada tiene muy claro que no hubiera podido con aquello, aunque reconoció que cuando se encuentra con alguna extraordinariamente pequeña también le dan ganas de salir corriendo.
Yo, como testigo presencial, me he limitado a describir los hechos, aunque debo reconocer que he sentido cierta curiosidad y algo de envidia por el aparato del sujeto, pero no he querido meter el dedo en la llaga para no herir la sensibilidad de la protagonista que nos lo contó aterrada a pesar del tiempo transcurrido.
Del sujeto, a parecer, no se volvió a tener noticias, por lo que cabe suponer que pudo ser un sueño.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

