El Congreso de los enajenados
El Congreso de los Diputados es el órgano constitucional que representa al pueblo; desde el pasado fin de semana pasará a representar también a la fauna salvaje que sienta sus posaderas en los escaños conservadores. Que nadie se me alarme, ponga los ojos en blanco o se rasgue las vestiduras, porque las palabras y sobreactuaciones de la bancada dejaron mucho que desear. Los diputados son elegidos como representantes del pueblo, y que un individuo en concreto pueda portarse como un jabalí no les autoriza a ustedes a imitarle; es más, ustedes, como representantes de una opción política (no militar o paramilitar), deben mostrar educación, templanza, cordura, y asumir las reglas del juego democrático, hablando cuando les corresponde, cediendo la palabra o respondiendo cuando se les da opción a réplica, pero ustedes convirtieron el Congreso en un “chigre” de hábitos nocturnos y poco respetables.
Métanselo en la cabeza: ustedes son una opción política, no la única opción política, y parece ser que esto no llegan a asumirlo, les está costando mucho trabajo digerirlo, y, como consecuencia de esta indigestión, vemos los exabruptos, gritos, insultos y humillaciones que metabolizan como desprecios hacia quienes no les votaron (que son mayoría).
Lo dije y me reafirmo, en su ADN llevan implícita la intolerancia, no conciben que otras fuerzas políticas puedan gobernar (en solitario o en coalición) cuando ustedes no tienen posibilidad de hacerlo. Llevan la hipocresía por bandera cuando se dedican a calificar al candidato a la Presidencia con epítetos tan amables como “sociópata”, “analfabeto”, “fraude”, “estafador”, “ultra”, y acto seguido piden aplicar un reglamento por descalificaciones, todo muy normal.
La escalada de despropósitos de la bancada ocupada por la extrema derecha y la derecha extrema no concibe que haya acuerdos para la gobernabilidad en la izquierda, pese a que en 2016 Convergencia, PNV y Esquerra Republicana de Catalunya permitieran con su abstención la presidencia de Ana Pastor. Tampoco se rasgan las vestiduras cuando Aznar salía en las portadas del “ABC” estrechando la mano del “molt honorable” Jordi Pujol, con titulares que rezaban en negrita: “Aznar y Pujol: pacto para la gobernabilidad de España en los próximos cuatro años”.
Ya lo decía un diputado: ustedes no necesitan tila, necesitan educación, y después de lo de hoy, una vacuna antirrábica, porque da la sensación de que siguen sin asimilar los principios democráticos. No voy a señalarles a ustedes como autores materiales de los miles de mensajes, vía e-mail o whatsApp, que han tratado de provocar otro “Tamayazo”, pero no dudo ni por un instante del origen de la autoría.
Su analfabetismo raya el ridículo cuando son capaces de tachar de gobierno ilegítimo al que se conforma en el Congreso de los Diputados, con un candidato designado por el Rey, al que ustedes dedicaban vítores y loas, mientras que con sus palabras y gestos rechazaban al candidato, insisto, propuesto por su alteza real (¡viva España, viva el Rey, viva el orden y la ley!).
Todo lo vivido en estos últimos días ha dado sobradas muestras de la irracionalidad, intemperancia, arrogancia e ineptitud de la bancada conservadora, y, aunque cueste trabajo, podríamos asumirlo como un defecto humano más, pero si hay algo que me dolió profundamente fue el desprecio y la carencia absoluta y total de empatía hacia Aina Vidal. La diputada de los comunes acudió a votar en la segunda convocatoria pese a padecer una grave enfermedad. Mientras la práctica totalidad del Congreso aplaudía el gesto de compromiso de la diputada con su partido y con sus votantes, vi cómo la bancada (por no decir cuadra) de Vox miraba hacia otro lado, y, al igual que Cayetana Álvarez de Toledo, hacían oídos sordos y vista ciega hacia lo que ocurría en el hemiciclo. Ese gesto muestra con claridad su calidad humana, me abstendré de plasmar por escrito lo que me imagino que pasaría por la cabeza de tan siniestros cerebros, pero después de que Teófilo Amores Mendoza (concejal de Vox en Cáceres) hiciera público su deseo de que a Pedro Sánchez y su esposa los ahorcaran, casi nada queda por decir... ¡Esta es la derecha española! ¡Esto es lo que la derecha acoge en su seno! Seguro que la mayoría de quienes les votaron reniegan de estos personajes y de sus palabras, pero, mientras tanto, la escalada verbal sigue sin freno, y si no se miden las palabras, las escenas de parlamentos como el de Corea del Sur, Uganda o Georgia serán el pan nuestro de cada día, de cada sesión parlamentaria, y mientras ustedes se arrogan las víctimas de ETA, a sabiendas de que hubo víctimas de toda condición y colores, aun sabiendo que el único partido que atenta realmente contra la Constitución (puesto que recoge la abolición de autonomías, sanidad y pensiones públicas), ustedes seguirán apuntando hacia minorías para tachar al resto del Parlamento de lo que ustedes son: la comparsa de la extrema derecha, que les llevará a ser nuevamente la derecha extrema.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

