Paz en libertad
Algunos, abandonando la casa de la paz, llaman a las puertas de la casa del odio afirmando que estamos en el régimen de 1978. Dicen ser víctimas de la Historia, y pretenden destruir aquello que nos ha traído paz en libertad durante el mayor tiempo de la misma. Una Constitución que unió a todo tipo de personas: las de dentro, las de fuera, las antifranquistas, las franquistas, las de la ley a la ley, las otras... Todas consensuaron la Constitución de 1978. Luego hubo quienes sacando en manifestación viejas banderas no constitucionales, tanto de uno como de otro bando, menospreciaban a la mayoría, que sí aprobó la Constitución. Incluso hay quienes se refieren a Su Majestad el Rey como "el no votado" y, con intención de cambiar la unidad pactada en la Constitución, pretenden un anticonstitucional referéndum de parte sin extenderlo a todas las personas que la aprobaron. Dicen estar unidas por principios que rigen el ordenamiento jurídico democrático y consideran los principios del ordenamiento jurídico constitucional reaccionarios. Se avergüenzan de la bandera y la tratan como a un trapo. Pero lo más grave es que no enfocan los problemas sociales que se nos vienen encima a causa de un futuro que nos alcanza: empleo, producción, precariedad, salud, vivienda, deuda... Les importa más la desunión y el pasado que solucionar unidos los problemas del futuro.
Pero miren, el que el jefe del Estado sea una persona "no votada" garantiza que lo sea para todas las personas. Por otra parte, representa la libertad de toda la gente, pues, esclavo de su responsabilidad, es el menos libre. ¿Se imaginan a la jefatura del Estado yendo a votar para ser la persona más votada? Así que esa persona "no votada" es ideal para la jefatura del Estado. ¿Cómo hacemos para prepararla desde la infancia y la juventud? Pues como resulta que la educación es cosa de padres y familia, me quedo con la monarquía parlamentaria: fundamento de la memoria histórica, defensora de la Constitución y de la paz en libertad, siendo el mando supremo de las Fuerzas Armadas.
¡Ah! ¡Es eso...! No os gusta porque queréis a un "votado" para el mando supremo de las Fuerzas Armadas. Acabáramos: las intenciones son evidentes. ¿Se imaginan si hubiésemos votado y elegido como mando supremo de las Fuerzas Armadas a alguien como alguno de los irresponsables jefes de Estado votados que hay hoy en día? Afortunadamente Felipe VI no ha sido votado, y sí ha sido preparado.
Siendo víctimas de tanto victimismo que acaba atacando a la Constitución y a S. M. el Rey, algún amigo de los adjetivos me adjetivará. Pero será su opinión. La mía: paz en libertad.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

