Un ley para los mayores
Insisto y mucho: ¿para cuándo una ley de protección de las personas mayores? Que ninguno de ellos este solo, que ninguno sienta miedo, que ninguno pase necesidades y frío, que ninguno se muera solo.
Que ninguno sea abusado en estas residencias de ancianos “tal cementerios vivientes”, donde los apilan por los pasillos cagados y meados, entremezclados y aburridos. Donde las comidas, dietas y medicamentos no se respetan en la proporción requerida para personas que fueron, son y están.
-Todo esto lo puede apreciar cualquiera y vimos reportajes donde lo confirman.
Por eso, es necesaria una política de inversión en residencias públicas, decentes e inspeccionadas a fondo desde las administraciones, donde se dignifique la vida de estos seres, que en muchos casos se vuelven más indefensos y desamparados que los niños.
Mira que son malos, nefastos y sin sensibilidad alguna estos políticos; tienen una fuente de miles de empleo en estas residencias y no hacen nada. Las pensiones de estos residentes pagarán casi todos los gastos.
Si quieren honrar su cargo, es hora, empiecen por responder a esta necesidad, se la debemos a nuestros mayores.
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