La Nueva España » Cartas de los lectores » Políticos-funcionarios o funcionarios-políticos

Políticos-funcionarios o funcionarios-políticos

2 de Febrero del 2020 - Félix Martín Martínez (Oviedo)

A nadie le amarga un dulce. No sabemos muy bien de dónde sacará el nuevo Gobierno de España el dinero necesario para la subida salarial del 2% a los funcionarios, pero ya todos hemos hecho nuestras cuentas y le damos la bienvenida al incremento correspondiente. Tampoco sabemos de dónde provendrán los millonarios sueldos para el aumento de la plantilla de vicepresidentes, aunque nos lo imaginamos.

Lo que resulta un escándalo es que dicho incremento al funcionariado, también y por arte de magia, le corresponda a los políticos, y que en el caso de los diputados autonómicos asturianos se cifra en unos 800 euros mensuales para cada uno de ellos. Es decir, nuestros padres de la patria querida pasarán de los 4.000 euros mensuales, para entendernos.

No sé si esto es legal, ninguna de sus señorías va a poner objeción alguna, claro, pero no parece una jugada limpia ni esplendorosa. Nunca, personalmente, tengo por norma oponerme a las soldadas de los políticos porque sí. Me opongo a los malos gestores, a los mediocres, a los cobradietas, a los que suman kilometrajes (falseándolos), a los que simulan vivir fuera de Oviedo para, precisamente, aumentar sus emolumentos más si cabe. Me opongo a que demasiados de nuestros políticos autonómicos no tengan más oficio que la política (lo que les aleja de por vida de la realidad social); me opongo a que no vean más allá de la moqueta de la Junta General del Principado; me opongo a los que falsean currículos, inventan másters, o emplean eufemismos tales como: "Cursó estudios de...". Es decir, que no pasó del primer año de la carrera de la quieren presumir, pero que, por si cuela, la añaden a su currículo.

Mientras, se cuentan por miles los jóvenes asturianos que se ven abocados a salir de nuestras fronteras para poner en valor sus estudios universitarios, que los políticos no saben gestionar. Eso sí, volando desde el aeropuerto de Santander. Me opongo a los cargos públicos que sientan el culo en los consejos de administración de las empresas públicas asturianas, cuando las más de ellas solo arrojan pérdidas (véase como muestra Sogepsa), cuando las más de ellas son prescindibles y son creadas "ad hoc" por ellos mismos. Me opongo a las comisiones de investigación que solo sirven, otra vez, para añadir dietas a las dietas.

Y me opongo, en definitiva, a que el resultado de la gestión política de la Asturias de los cuarenta años de democracia nos sitúe en la cola de casi todos los registros que miden los avances sociales de una región. Y los culpo a todos de llevar flirteando cuarenta años con los peores sindicaleros del mundo, los mismos que hasta hace poco se parapetaban detrás de los neumáticos ardiendo y las barricadas, capitaneados por José Ángel Fernández Villa, es decir, el que simulaba defender el carbón asturiano, cuando el de la mina de La Camocha era importado a escondidas, "made in Polonia". Me opongo a los mismos sindicaleros que, en vez de gestionar los tropecientos millones que recibieron para los cursos de formación, los hayan dilapidado, cuando no apropiado en su beneficio, o en el de sus mismos sindicatos. Me opongo a que algunos políticos, una vez fuera de la política, ocupen altos cargos en las empresas privadas a las que en su día beneficiaron (véase Antonio Trevín). Me opongo a convertir en héroe nacional a Tini Areces, máximo representante del fraude de la política asturiana de los últimos veinte años.

Pues eso, que toca pensar en qué vamos a emplear los funcionarios la subida del 2%. Eso sí, mientras tanto, a los asturianos nos ha tocado soportar cómo otros compañeros de Navarra, Vascongadas, Madrid o Cataluña suman dicho incremento a salarios de por sí, e históricamente, muy superiores a los nuestros; nos toca soportar la pérdida de nuestro poder adquisitivo, y fichar la hora de entrada y salida en nuestro trabajo (en modo alguno me opongo a este control, antes al contrario). Así pues, y en aras de que los políticos sigan tratando de imitarnos a los funcionarios (solo cuando toca subida salarial), ¿van a partir de ahora a fichar sus jornadas de trabajo con el rigor que deberían? ¿O por el contrario seguirán marcando sus agendas y sus largas vacaciones, pasándose por el forro que son mortales y la mayoría de ellos prescindibles?

Cartas

Número de cartas: 49673

Número de cartas en Abril: 42

Tribunas

Número de tribunas: 2195

Número de tribunas en Abril: 1

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador