Contagios hospitalarios
Nos ocurrió a casi todos, ocurre a familiares y amigos, van a operarse o ingresan por una enfermedad determinada y acaban pasando días y días de más por infecciones dentro del quirófano o del hospital.
Esas infecciones deberían ser evitables en el 90% si todos los profesionales y empleados de esta "santa casa" se pusieran las pilas. Solo bastaría con cumplir y hacer cumplir las normas y medidas preventivas, poniendo en conocimiento de todos los riesgos para esas terceras personas (a las que se deben).
Nada es ninguna broma, una infección (un simple hongo o bacteria) complica la vida del paciente. Le causa innumerables problemas a su salud, en el tiempo de aislamiento, en el trabajo; más, y lo más delicado, que aplaza la recuperación del motivo de su operación, ya de gravedad en sí misma en muchos de los casos.
No es fácil cuantificar las consecuencias, tiene que alternar con otros antibióticos la medicación que tenía, en algunos casos aplazarla, con el consiguiente perjuicio y riesgo para su salud. Qué decir de las molestias de altas e ingresos y días en el hospital de más por una negligencia clara, latente y patente.
Por lo tanto, debemos siempre reclamar daños y perjuicios, siempre. Lo contrario sería ir aplazando esas negligencias e ir acostumbrándonos a ellas, todos:
-Los pacientes (los que siempre pagan el pato y el riesgo).
-Los profesionales (los verdaderos responsables cuando se den repetidos episodios en su quehacer).
-Los empleados de la esterilización (los de la responsabilidad taxativa y muy personal).
-Los de la limpieza (los que en ellos recae la peor parte por tener responsabilidad suprema en consonancia con su bajo valor añadido en cuanto a salario).
-Los mandos y administración (la pachorra, dejadez e ineptitud al servicio de sí mismos). No quieren meterse en problemas, dejan pasar; su cobardía e irresponsabilidad la pagamos cara todos.
La asepsia debe ser imperativo de estricto y severo comportamiento. Aquí, todos formamos parte de un todo, el corporativismo no vale, es dejadez muy peligrosa para los pacientes.
Si a todo lo anterior sumamos las listas escandalosas de espera, les diría a los responsables que hay enfermedades y enfermos para los que días y meses de espera suponen un agobio y un mundo para ellos; está en juego no solo su vida, hablamos también (porque tienen su profesión) de meses de baja que les acarrean daños económicos y personales a ellos y sus empresas.
Me perdonarán los buenos profesionales, los que siempre cumplen (incluso muy por encima de lo que deberían si el resto cumpliera con su parcela) pero ustedes mejor que nadie, saben de qué hablamos.
Un saludo.
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