Prioridades en las agendas de los políticos
Hoy quiero escribir sobre algunos temas que no llego a comprender cómo no se toman medidas al respecto.
Me gustaría que esto llegara a toda la clase política, sobre todo a los más progresistas, a los otros no vale la pena ni mencionarlos, escuchando todas las barbaridades que dicen ya demuestran cómo son.
Señores políticos, espero que antes que nada y como tema prioritario tengan en sus agendas el bienestar de las personas vulnerables: niños y adultos con distintas capacidades, personas dependientes, ancianos y cualquier persona que por el motivo que sea no se pueda valer ni hacer valer sus derechos.
Hay casos sangrantes de personas grandes dependientes, como Rafa y Juanjo; a Rafa le niegan una plaza en un centro específico para sus características (Autismo Sevilla).
Sus padres están luchando por conseguir lo que por derecho les corresponde, pero alguien está entorpeciendo las gestiones y mientras tanto Rafa pasa a pagar los platos rotos gracias a la Junta de Andalucía y Autismo Sevilla.
Juanjo ha pasado por tres residencias y en todas le han dado un trato inhumano, falta de higiene, comida inapropiada, etcétera.
También tenemos el caso de Valeria, una niña con autismo a la que presuntamente sus cuidadoras maltrataron, y muchos casos más.
Yo me pregunto: ¿por qué nadie ha tomado medidas sabiendo lo que se sabe?
¿Por qué las personas que no se pueden defender son el saco de boxeo de gentuza sin escrúpulos, carente de humanidad y empatía?
Señores políticos, el día que miren por el bienestar de las personas vulnerables, pongan personal cualificado para tratarlas, cámaras de vigilancia controladas desde el exterior, hagan inspecciones y que ante la menor duda ese trabajador pierda su trabajo, y además demuestren con hechos que su bienestar les ocupa y preocupa, solamente entonces creeremos en ustedes.
Las madres y padres de personas vulnerables estamos librando batallas que nadie ve, pero que nos minan la salud física y mental. Nos encontramos con cero empatía de la sociedad, no queremos lástima, ni queremos escuchar "es un ángel, o es una cruz que Dios te ha dado".
Pues ni son ángeles, ni son cruces, ni quieren lástima. Quieren ser tratados con el mismo respeto que cualquier ciudadano más y tener los mismos derechos que cualquiera, quieren que les ofrezcan herramientas y recursos para poder llevar una vida digna.
Señores políticos, les hago una propuesta, dejen de rescatar a los bancos y con ese dinero rescaten a estas personas.
Dejen de dar tantos millones a la Iglesia y denlo a quien realmente lo necesita; Jesús nació en un pesebre, predicaba la humildad, era protector de los humildes, daba de comer al hambriento, de beber al sediento y posada al peregrino.
Sabemos que la Iglesia, salvo excepciones, hace todo lo contrario: la humildad brilla por su ausencia, la caridad para nada la demuestra, como prueba está que las iglesias están cerradas a cal y canto mientras hay personas sin techo durmiendo a la intemperie y sin un café que llevarse a la boca.
Dejen de subvencionar la tortura y muerte de animales indefensos, estamos en el siglo XXI, no en la edad de piedra, y lo que ahorran inviértanlo para el bienestar de estas personas.
Con el Gobierno de coalición se abre un nuevo camino, no nos defrauden y piensen que cualquier día, sin comerlo ni beberlo, ustedes pueden estar en este lado, en el lado de los invisibles, de los que no tienen voz, de los que se burlan... Solo entonces nos comprenderán, céntrense en lo prioritario, sin olvidar a los cuidadores (mayoritariamente las madres), no somos eternas y por eso tenemos que estar en las mejores condiciones para seguir luchando por nuestros hijos.
¿Se imaginan a madres que dentro de nada están para que las cuiden a ellas y ellas están cuidando a sus hijos adultos? Como digo siempre, no tengo nietos, pero es como si los tuviera a efectos de cuidados, si lo piensan detenidamente me darán la razón.
Tampoco estaría de más que los políticos se reunieran con las madres y padres para escuchar nuestras peticiones y ponerse en nuestra piel aunque sea por unas horas.
Los políticos que, sea cual sea su color, velen por el bienestar y los derechos de los más vulnerables sin ningún lugar a dudas son la garantía para todas las personas de bien.
La Iglesia también aquí tiene que demostrar que está al lado de las personas vulnerables, no estaría de más que en el sermón que dan a sus fieles inculcaran valores y respeto hacia las personas diferentes y en la catequesis enseñaran a los niños que todos son hijos de Dios, los que tienen distintas capacidades también. Eso es fomentarles la empatía a los niños y adultos; como pastores de la Iglesia es su misión, y, por supuesto, predicar con el ejemplo.
Desde el respeto a las creencias de cada cual tengo que decir que no por ir a misa eres mejor persona, hay quien no pisa una iglesia pero ayuda a sus semejantes sin proclamas y en silencio. "No dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace la derecha (San Mateo, capítulo 6, versículo 3).
Esto lo digo porque yo misma escuché a un sacerdote en un funeral cómo abroncaba a las personas que según ese señor deben de ir a mostrar sus condolencias al tanatorio y dejar de ir a la iglesia porque no tienen fe. Vamos a ver, ¿la iglesia no es la casa de todos, Dios no es nuestro padre? Siempre desde pequeña he oído esto, por lo tanto cada uno va a ver a su padre a su casa cuando le apetece.
De todos modos, si Dios está en todos los lados tampoco veo mal que cada cual elija dónde hablar con Él.
Por otro lado, cada uno va a mostrar las condolencias a donde le place, sin falta de que nadie te tenga que decir el lugar y poco menos que la hora.
Como dice el refrán: zapatero, a tus zapatos.
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