En-cruz-ijada (¿otra vez?) en la IU de Asturias
Hay gente que piensa que una cosa es el debate necesario y obligado para construir alternativas al modelo, y otra distinta la ausencia de debate profundo que se asienta sobre el conservacionismo. Conservar puestos y prebendas, conservar sin modificar esquemas políticos.
En eso andan, en esa disyuntiva, en la IU asturiana histórica.
Demasiado influenciados todavía por el gasparismo, que ha desviado significativamente a la organización de sus objetivos históricos de emancipación (y ha influido tras sus aspavientos en reducir de 5 a 2 la representación parlamentaria).
Demasiado interiorizadas las miradas como para visualizar lo que corresponde hacer ahorita mismo con el propio coordinador federal en funciones temporales de ministro.
En estos meses seguramente que nuestras camaradas de IU dilucidarán si conviene hacer una organización regionalista (tipo Cascos, con perdón de la comparación), o si la opción federal con lealtad a un proyecto de transformación en todo el Estado es lo que conviene mejor a las clases populares de nuestra tierra.
Como muestra, como ejemplo, del ensimismamiento y retroceso que podría producirse, es el rechazo a una seña de identidad considerada línea roja en la organización, documentada en la sencilla propuesta de resolución aprobada, que entronca por otra parte con hechos ya cumplimentados cuando IU estuvo en funciones de gobierno durante siete años en Asturias: la solidaridad internacional, los derechos humanos, la cooperación transformadora.
La citada resolución cuestiona al grupo parlamentario y a la dirección por haber retrocedido tanto-tanto, en estos temas fundacionales, y al haber sido aprobada encomienda una recuperación de los valores internacionalistas, y de paso también pedir disculpas a las asociaciones que se han visto desazonadas.
Si esa parte no la asumiéramos (¿para no "molestar" a la FSA asturiana, con la que hemos pactado, pero al mismo tiempo si lanzamos una reprobación a la ministra en Madrid, con quien también hemos pactado?) como esencial e identitaria, si nos quedamos con el migajeo de unos recursos necesarios pero no determinantes, entós... ¿cuál es el sesgo que nos diferenciará de los retrógrados insolidarios?
La propuesta de resolución asumida y aprobada (sí, cierto, pese al calor y confusión de las diferencias entre posturas enfrentadas sobre el modelo a seguir) solamente parecía recordar algo tan obvio como que...
En esta fase posibilista IU ha avalado el recorte en la cooperación asturiana, no ha estimado necesario impulsar acciones para intentar recuperar lo perdido en estos años de Gobierno de Foro y PSOE (y lo perdido es un 70% de lo que gestionaba IU cuando era gobierno e impulsaba esta área fundamental de trabajo solidario).
Y que se llama la atención (y la nueva dirección tendrá que cumplir) para cambiar de sesgo: retomar con toda su potencialidad las acciones en defensa de los derechos humanos, de la paz, de las solidaridades elementales, que, cada vez más, dan sentido y fuerza a las políticas de progreso y transformación, frente a las arremetidas reaccionarias de los ultras.
Si así fuera (como lo fue diez años atrás), sin duda que contará con muchos más apoyos y acompañamientos y comprensiones para las nuevas etapas de la vida política y social.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

