El Sporting, en coma
Sigue la bajada imparable del Sporting, sin rumbo, sin timón, dejado de la mano de Dios y hecho una entelequia como institución.
Me pregunto qué es lo que hace día a día toda esta gente que cobra del club cuando el resultado es tan desastroso en todo.
Si no fuera que suena a chiste, se diría que son infiltrados de otros equipos que vienen a arrasar con todo lo nuestro, y es que no se puede hacer peor ni queriendo. Es tal el deterioro, que no se ve solución ni marchándose los causantes de tal destrozo, porque van a ser muchos a los que habrá que echar e indemnizar y muchos los que tendrán que venir y acertar en ellos, y si creen que la solución es tirar de abajo, hay poco a quien recurrir. Está todo hecho añicos.
El mal que están haciendo Fernández, con su total inoperancia, y el ególatra Torrecilla, cada día que pasa, es grandísimo porque no saben solucionarlo. Aquel se aferra al puesto porque le va bien y por lo que se ve no tiene un momento para pensar el mal que está haciendo a la institución, a la afición y, si me apuran, a la ciudad, y este porque por más barrabasadas que haga sigue comiendo la sopa boba superándose un poco más cada vez que trae un tuercebotas al club.
Es increíble que este señor haya llegado tan alto y esté viviendo del fútbol y cobrando buen dinero sin tener ni idea, los resultados están ahí, de lo que es un buen futbolista. Esto quiere decir que en el fútbol gana millonadas gente que no conoce su oficio, pero que tiene un buen plan de marketing.
Llegó aquí gracias a unos pardillos futbolísticos como son este presidente y su cohorte, a los que con su buena imagen y verborrea deslumbró y, como estos son unos advenedizos, por aquí anda mirándonos por encima del hombro sin nadie que le tosa, como ocurre con los medios de comunicación que parece que cuando le tienen delante se amedrentan. Siempre los tengo que aludir, pero es que lo veo así.
El último favor que nos hacen es traer otra perla de entrenador, que no sabe por dónde anda. Otro que cobrará bastante y tendría que saber qué clase de jugadores se iba a encontrar y, sin embargo, cuando lo sepa será tarde. El anterior entrenador casi acaba con la carrera de Pedro, hay que estar ciego, y el de ahora está carmonizando el equipo. No es que Carmona no juegue, que debería ser lo normal desde mi punto de vista, es que ahora juegan todos como el propio Carmona, es decir, a nada, de mentira, jugando por donde quiere, sin ningún rigor táctico ni un mínimo de garra, de ritmo. En mis 43 años yendo a El Molinón nunca vi nada igual, el Sporting ha llegado a ser un equipín donde el que corta el bacalao es este futbolista que, para mi gusto, nunca fue nada. Es igual que el torero Curro Romero, que hizo unas pocas faenas geniales en su carrera y vivió toda su vida de ellas. Pues a este le pasa lo mismo, metió unos goles en una temporada y ahí está viviendo gracias a entrenadores que no comprendo de qué manera conciben el fútbol, dándoles galones a futbolistas que no son ejemplo de nada en un terreno de juego. Estos entrenadores son tan especiales y raritos que en sus equipos igual no jugarían ni Quini (q.e.p.d.), ni Joaquín, ni Ferrero, etc.
Pues nada, aquí seguimos esta afición llenando el campo para ver cada vez más porquería hasta que logren hacernos un equipo de ciclistas en vez de futbolistas, que, como se comentó un día, alguno vino que lo era. Igual nos parecen fenómenos y todo.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

