La Nueva España » Cartas de los lectores » La larga y lenta agonía del medio rural asturiano

La larga y lenta agonía del medio rural asturiano

24 de Febrero del 2020 - Vicente Ferrer González Álvarez (Arriondas)

El anterior presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, decía en una ocasión: “Si en Asturias el medio rural se quedara como un parque temático, la sociedad habrá fracasado”. Esta frase lapidaria describe por sí sola la situación del campo asturiano. Fracasa la sociedad, pero, sin duda, el gran fracaso es de los dirigentes políticos que ha tenido y tiene esta sociedad, que no hicieron nada para que esto no suceda. La sociedad (los urbanitas) tienen su parte de culpa, al igual que los agricultores y ganaderos. Pero el lamento sirve de poco…, más bien, de nada.

Los distintos gobiernos de Asturias, en el deber de sus responsabilidades, debieran gobernar para todos los ciudadanos de la región. Pero esto no es así, el medio rural o no estaba, o estaba testimonialmente en sus agendas, y sigue sin estar. El foco de atención y de prioridades lo tuvieron y lo tienen puesto en las principales ciudades, en los núcleos urbanos, dotándolos de servicios, infraestructuras, comunicaciones, educación y cultura, bienestar social, etc. El medio rural, abandonado a su suerte, lo dejaron al margen de todo esto, recibiendo simplemente las migajas que quedaban. Parece ser que a los gobernantes del Principado no les interesa mucho la cohesión territorial dentro de la autonomía, aunque esta convergencia territorial esté amparada por la Constitución.

Los responsables directos del medio rural ni supieron, ni saben establecer las coordenadas correctas y adecuadas para llevar a buen puerto al agro asturiano. Los puestos, sin duda políticos, pero esencialmente técnicos, debieran y deben estar ocupados por personas formadas e informadas en la materia sobre la cual van a desarrollar su actividad política. Desgraciadamente esto no es así, en la mayoría de las ocasiones están ocupados por personas formadas en otras materias distintas al medio rural, o simplemente no tienen ningún tipo de formación.

Los dirigentes políticos ningunean sucesiva y reiteradamente al sector agropecuario. Ni siquiera son capaces de poner en Asturias centros de formación reglada y continua, no solo en materias agropecuarias, sino también en otras materias que hoy son imprescindibles para el buen manejo y funcionamiento de las explotaciones. Estos estudios, con la titulación que los acredite, debieran ser condición “sine qua non” para recibir las prestaciones por incorporación y los planes de mejora.

Todo esto acarrea consecuencias nefastas para el medio rural, pueblos y pueblos, y cada año más pueblos abandonados, enorme envejecimiento de su población, sin relevo generacional, deterioro paisajístico, etc. En definitiva, un deterioro socioeconómico importantísimo en el medio rural. Es necesario destacar que la densidad de población por km² en amplias zonas de la Asturias verde es inferior a las zonas desérticas del Sahara. Esto nos da idea del despoblamiento en la Asturias rural.

También es un fracaso de la sociedad, de los “urbanitas”. Esta hipócrita sociedad, anodina en valores y principios, disfrazada de ecologistas, naturalistas, conservacionistas, etc., pone su dedo acusador dirigido hacia los ganaderos, acusándoles de incendiar montes, matar lobos, contaminar las tierras y las aguas; y las vacas también son acusadas de emitir gases de efecto invernadero debido a su digestión entérica. Por si esto fuera poco, explotamos a las vacas porque las ordeñamos o las violamos porque las inseminamos. Esta sociedad, manipulada y manejada como si fuera un rebaño de borregos, es tan cerril que no se da cuenta de que los hombres y mujeres del campo asturiano somos el primer eslabón de la cadena alimentaria, y gracias a nosotros la sociedad, en general, y la asturiana, en particular, puede disfrutar en su mesa de alimentos de calidad producidos en este Paraíso Natural. No se da cuenta de que este Paraíso Natural que es Asturias está mantenido y cuidado por los hombres y mujeres del medio rural. La agricultura y la ganadería no solo son dos actividades económicas, también son las que conservan el mosaico paisajístico y la gran biodiversidad que existe en el Principado.

En el declive del medio rural los ganaderos también tenemos nuestra parte de culpa. No fuimos ni somos capaces de entendernos nosotros mismos para luchar todos juntos por el medio rural. En nuestra ignorancia y egoísmo personal, pensamos que lo que hoy afecta al vecino a mí no me va a afectar, sin darnos cuenta de que mañana nos afectará a todos. Parece que nos consolamos a nosotros mismos viendo que el vecino está peor. Hacemos la guerra por nuestra cuenta y no nos acabamos de enterar de que vamos todos en el mismo barco.

Las organizaciones agrarias tampoco cumplen con el papel que debieran. No son capaces de aglutinar a la gente del medio rural, haciendo un bloque unido que sea capaz de hacer frente a los retos que tiene por delante el agro astur. En el campo asturiano estas organizaciones no gozan de buena aceptación y, a menudo, se escucha a los ganaderos decir que son ineficaces y que no sirven para nada.

A pesar de que en el campo asturiano el asociacionismo no goza de buena salud, sería conveniente que los hombres y mujeres del medio rural se organizaran en entidades de productores (lácteos, cárnicos, hortofrutícolas) para establecer un diálogo permanente con todos los sectores implicados en la cadena alimentaria (productores, industrias agropecuarias y distribución), además de la Administración. Esto sería fácil de conseguir con formación e información. No hay ni una, ni otra.

El 12 de marzo de 2017 escribí un artículo titulado “Réquiem por el ganadero”, en el cual pedía un diálogo constructivo para dar solución a los grandes problemas existentes en el agro, para que Asturias no tuviera que entonar ese “Réquiem” por sus ganaderos. Hoy ya puedo decir que Asturias ha comenzado los ensayos por ese “Réquiem por el medio rural”.

De todos depende que Asturias detenga los ensayos de ese “Réquiem”. Tanto desde el Gobierno regional, que asuma su responsabilidad y compromiso con las gentes del campo; de la sociedad, que acepte y considere el trabajo en el medio rural no sólo como una actividad productora de alimentos de calidad, sino también como jardineros del paisaje y conservadores de la biodiversidad; y de los hombres y mujeres del agro, que somos los actores principales de la subsistencia y continuidad del medio rural. El medio rural asturiano está al borde del abismo; de no poner otro rumbo, la caída a ese abismo es inevitable.

Apelo una vez más al diálogo entre todas las partes implicadas en el sector para que se atiendan las reivindicaciones que viene haciendo desde hace mucho tiempo el campo asturiano.

Cartas

Número de cartas: 49684

Número de cartas en Abril: 53

Tribunas

Número de tribunas: 2195

Número de tribunas en Abril: 1

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador