El César y la supuesta otra
El popular dicho de "Éramos pocos y parió la abuela" viene bien a cuento con lo que supuestamente se dice que está pasando con ciertos tinglados de influencias mezclados con faldas, que se le atribuyen a D. Juan Carlos I, padre del actual Rey de España.
En un momento en el que el Gobierno de la nación está formado en coalición con unos señores que demuestran odiar la monarquía hasta límites insospechados, ahora nos salen desde Suiza con informaciones de sospechas aún sin confirmar de que el padre del actual Rey de España cuando era el jefe del Estado español había ejercido ciertos tráficos de influencias a favor de que algunas empresas españolas consiguieran la construcción del AVE a la Meca a cambio, según parece, de supuestas comisiones que a la vez repartía, según se dice, con cierta intermediaria portadora de faldas bien puestas.
Mal asunto para nuestra Monarquía, tan perseguida, denostada y despreciada por ciertos políticos que hoy ostentan cargos de poder. Se supone que irán a degüello en todo esto, hasta conseguir lo que persiguen. Cuesta entender que una institución como la Monarquía, que está siendo cuestionada y hasta denostada y perseguida por ciertos grupos políticos, haya caído en manos de su máximo representante entonces tan bajo como ahora se dice y por un asunto tan poco ejemplarizante como el que se pregona. Razón tiene el dicho popular que nos recuerda que "La mujer del César, además de ser honrada debe parecerlo", todos podemos cometer errores, pero cuando se ostenta un cargo tan alto como es el de la jefatura del Estado, creo que uno debe disponer además de una cabeza lo suficientemente bien amueblada para evitar este tipo de escándalos, también el estar dispuesto a escuchar el consejo de cuantos otros muchos le rodean y cobran por que todo funcione a la perfección y sin fallo posible. Si esto pasó tal como nos lo anuncian, queda claro que además del entonces Rey, fallaron otros muchos. En mi opinión, algo así es difícil hacerlo sin ser visto. Por el bien de la jefatura de Estado y por el bien de todos los españoles, ojalá todo sean meras patrañas y calumnias y se quede en nada.
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