Gracias, Pepe
La última vez que estuve en Montevideo encontré un graffiti tan escueto como significativo para quien iba dirigido: "Gracias Pepe". Su destinatario, José Múgica Cordano, acababa de dejar la presidencia de la República de Uruguay con la cuota más alta de popularidad, como ningún otro presidente había conseguido.
El grafiti lo he vuelto a ver en el excelente documental que el director de cine, Emir Kusturica, ha hecho para Netflix, "El Pepe, una vida suprema". El documental es un repaso a la vida de este hombre irrepetible... único en la política. En 1964, se integra en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, participando en operaciones guerrilleras, al tiempo que continuaba trabajando en su chacra (su segunda pasión, actividad que mantiene hoy, a sus 84 años). Ante la presión policial, pronto pasó a la clandestinidad. Fue preso cuatro veces y en dos de ellas protagonizó fugas muy sonadas. Quince años de su vida los pasó en prisión y varios de ellos en condiciones de aislamiento, torturas incluidas (periodo llevado a la gran pantalla por el director de cine Álvaro Brechner, "La noche de 12 años").
Recobrada la democracia y una vez en libertad (tanto personal como la de su país), creó el Movimiento de Participación Popular (MPP), dentro del Frente Amplio, con quienes conseguirá acta de diputado por Montevideo en 1994. En las elecciones presidenciales del 29 de noviembre de 2009 ganó frente a Luis Alberto Lacalle.
Pepe Múgica jamás manifestó odio o rencor hacia sus carceleros, muy por el contrario, sus esfuerzos se dirigieron a la reconstrucción y fortalecimiento de la democracia, a paliar los efectos nocivos que el capitalismo produce sobre las capas más populares, mediante programas tan poco revolucionarios pero sí efectivos en la vida cotidiana de los uruguayos: El gasto social llegó a representar el 75% del gasto público: la tasa de desempleo disminuyó del 13% al 7%, el salario mínimo se incrementó en un 250%; lejos de huir el capital, tanto nacional como extranjero, invirtió en el Uruguay de la presidencia Múgica y La Confederación Sindical Internacional, señaló que Uruguay era el país más avanzado de América en cuanto al respeto a los "derechos fundamentales del trabajo, libertad sindical y negociación colectiva" (tema que irrita especialmente a la derecha que esperaba nacionalizaciones, colectivizaciones, miseria...). Su programa social más querido fue "Juntos", un plan de integración socio-habitacional definido por él como un "plan de ética con visión de futuro". Múgica consiguió, en un solo mandato, lo que no le dejaron hacer a Salvador Allende en Chile.
La segunda gran aportación de Múgica es la práctica del "Ser" por encima del "Tener", lo que le ha llevado a renunciar a los oropeles del poder y vivir de una manera tan modesta como admirable (lo cual también irrita sobremanera a la derecha, a la extrema derecha y a quienes su proyecto de vida se basa en la acumulación... en el "tener" por encima del "ser"). Múgica y su esposa viven, como vivieron siempre, con una gran austeridad, en una humilde chacra (en el Rincón del Cerro) y lo hicieron incluso durante su mandato presidencial, renunciando a trasladarse al Palacio de Gobierno. Su única propiedad es un viejo Volkswagen de 1987 y el 90% de su salario lo dedica a proyectos de ayuda contra la pobreza.
Desconozco si Pepe Mújica ha leído la obra de Erik Froom, especialmente sus dos grandes aportaciones al pensamiento contemporáneo, "El miedo a la libertad" y "Tener o ser". Sin embargo, este segundo libro es el que mejor resume la actitud, el pensamiento y la "praxis" de Pepe Múgica, en la política y en su vida privada.
Adentrarse en el mundo "del ser" por encima "del tener" no era, ni es, fácil en la práctica política (ni en los proyectos de vida de los ciudadanos) porque requiere mucha pedagogía y la pedagogía solo tiene éxito si se cuenta con "tiempo", ese tesoro al cual ha renunciado la sociedad moderna, perfectamente aprovechada y fomentada desde el pensamiento neoliberal, cuyo mejor aliado son las redes sociales, donde triunfan no solo los bulos, sino el pensamiento sincrético.
En la entrevista/documental ante Kuskurica, hay dos frases suyas que resumen el "fracaso" de cierta izquierda en el continente: "En América Latina no hay soluciones, hay búsquedas", frase que solo se puede entender desde la siguiente: "Pertenezco a una generación que pensaba que el socialismo estaba a la vuelta de la esquina y la juventud de hoy pertenece al mundo de las soluciones".
"Gracias Pepe" es también, y creo que por encima de todo, "Gracias por ser como eres".
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

