Sobre la esencia y originalidad de la carne de caza asturiana
Parece que se abre en el Principado un proceso para la aprobación de un texto legal que actúe de marco regulador sobre la venta de carne de caza originaria de Asturias. Una situación inquietante que, de manera conceptual, pone en juego la integridad y continuidad de un modelo de caza social que algunos quieren ver finalizado lo más pronto posible. Lo importante será el impacto que tendrá en la economía real de las gestoras de caza social: fundamentalmente, para los cazadores de condición modesta o de menor poder adquisitivo (el eslabón débil), la industria y el empleo. En definitiva, una instrucción que es de esperar no se quede en la bajeza de lo que podría suponer un grave perjuicio para el sector cinegético de esta tierra, tan necesitado, y, sin embargo, olvidado de ayudas oficiales.
Comercializar legalmente la carne de caza tiene el significado de que se produzca un cambio trascendente en la estructura orgánica administrativa y financiera de los grupos de caza (cuadrillas) asturianos que operen en el futuro a través del sistema de venta de la carne de las piezas de caza capturadas, de modo que, como actividad económica en el grado que les corresponda, tengan la obligación de comunicar al organismo público competente, en el tiempo y las formas establecidas, las cifras de sus ventas totales y la aplicación del correspondiente impuesto.
En Asturias la venta directa al público de carne de caza en tiendas tradicionales o de alimentacion especializada no es es algo que se haga, salvo los transformados de este artículo, aunque haya un mercado de configuración distinta que viene abasteciendo a eventos gastronómicos, asociados al turismo de compras, ocio y tiempo libre, que se celebran con gran asistencia de visitantes en muchas localidades del Principado, dejando el resultado satisfactorio de una excelente rentabilidad. Cuando se habla de carne de caza, es manifiesto que no todas son iguales referidas a una misma especie, en cuanto a textura, sabor y coloración, etcétera. Las hay que son la consecuencia de una alimentación artificial, reducida su movibilidad a espacios reducidos, que no son los suyos naturales, o en zonas con mayor o menor libertad, cuyo perímetro se encuenta cercado.
En definitiva, hay que cuidar la esencia y originalidad de la oferta que se haga sobre un producto espectacular, tan sumamente asturiano. Pero hace falta más. Es ineludible realizar actividades encaminadas a promocionar la imagen de este género y la apuesta por dar una información exponente objetiva sobre las características nutrucionales que la distingue de las carnes de animales que habitualmente se consumen, o de aquellas otras provenientes de especies venatorias fomentadas en cebaderos. Para ello es muy necesario garantizar oficialmente la procedencia y calidad de este producto salubre 100%, a decir de los expertos, que tiene cualidades diferenciales debido a su vida salvaje y alimentación natural. Es la denominación de origen.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

