Por favor, quédense en su casa
Todos nos lo repiten machaconamente: "Lo mejor es quedarse en casa" para evitar la propagación y el contagio del coronavirus. Médicos, expertos, el propio presidente del Gobierno, políticos de todas las escalas y colores, por una vez en la vida coinciden en el mensaje a los ciudadanos: "Todos en sus casas". Que nadie se mueva de sus hogares, "estamos en alerta máxima", nuestra salud individual y colectiva está seriamente amenazada por un maldito virus que nos llegó desde el Lejano Oriente y que amenaza con amargarnos la existencia durante los próximos meses.
Hace unos días publicaba en mi cuenta de Facebook la siguiente frase :"España tardará mucho más que China en superar el coronavirus. Los españoles no tenemos la disciplina y la responsabilidad de los chinos". Mi comentario no gustó a muchos de mis amigos, tachándolo de alarmista y argumentando que aquí los ciudadanos "sí somos muy responsables". Han pasado tan solo dos días y, por desgracia, los hechos nos están dando la razón. Entre las miles de noticias que en la jornada de hoy nos han llegado a través de todos los medios de comunicación está la intervención del propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha hecho un llamamiento a la responsabilidad ciudadana para contener la pandemia. Sin embargo, hay otras noticias que chocan frontalmente con esa petición del Presidente. Dos ciudadanos madrileños portadores del coronavirus, nos cuenta LA NUEVA ESPAÑA, se han colado en un autobús rumbo a Asturias, poniendo en jaque al resto de pasajeros, que ahora tendrán que guardar cuarentena en sus hogares por la irresponsabilidad de estos dos incívicos ciudadanos. Y es que, mal que nos pese, la irresponsabilidad a la que solemos ser dados los ciudadanos de este país se está poniendo de manifiesto en estas horas de incertidumbre y de miedo colectivo. Verán, según nos cuentan los medios, miles de ciudadanos madrileños, aprovechando el cierre de los colegios y de muchas empresas, han hecho caso omiso a los consejos del Gobierno y lo que deberían ser unas medidas de contención de la enfermedad las han convertido en unas vacaciones adelantadas. La mayoría se han trasladado a la costa levantina, donde las autoridades ante la afluencia masiva de ciudadanos procedentes de la capital de España, han optado por cerrar el acceso a las playas, con el consiguiente cabreo para los habitantes locales que ante el temor de ser contagiados por los imprudentes turistas, han preferido mantenerse confinados en sus hogares. Algo similar ha sucedido en la comunidad gallega, donde también se han producido protestas por la llegada de ciudadanos madrileños.
Esperemos que en Asturias tengamos más suerte con esta clase de irresponsables, pues nadie les ha dado vacaciones, podrían todos ellos aprovechar estos días para quedarse en sus casas leyéndose algún libro sobre civismo y responsabilidad ciudadana, que buena falta les hace.
En fin, como decía en mi cuenta de Facebook hace apenas 48 horas: "Los españoles no tenemos ni la disciplina ni la responsabilidad de los chinos". Ya saben, si quieren ser responsables con su salud, con la de sus familiares, con la de sus convecinos, con la de todos los ciudadanos de este país, por favor, quédense en casa, es la mejor forma de parar esta maldita enfermedad que nos tiene a todos contra la pared.
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