Quiero enemigos visibles
Ver a mi enemigo para enfrentarme,
que dé la cara, que no se oculte
en el aire que respiramos,
que no sea silencioso sino valiente
ni taimado, ladino, callado, sigiloso,
ver su cara de maldad, de poder
destructivo y no que me asalte a traición
en cualquier esquina o rincón,
sin darme opción a defenderme
¡Tú, virus desconocido!, que no sabemos
quién te dio vida, que vienes en cualquier
hora del día y noche a atacar a jóvenes, niños
y ancianos, siendo estos tu más ansiada presa.
Destructor de vidas, ilusiones y familias
sin compasión y ni remordimientos,
siempre clandestino y a traición
que has sembrado el terror en la sociedad,
has recluido a las personas en sus hogares
a modo de cárceles sin respetar derechos
ni libertades, hundido su economía.
Una sociedad que no duerme, que solo habla
de tu macabra tiranía, villanía y maldición.
¡Da la cara, cobarde!, enemigo de convivencia,
de vida, economía y armonía.
Dicen que de animal procedes,
otros que de laboratorios escapaste
pero nadie sabe de tu verdadero origen
vampiro o tubo de ensayo,
negligencia o perversa inteligencia,
de alienación y sometimiento de la sociedad.
Locos vuelves a sabios y poderosos,
¡Yo te maldigo!, ente pernicioso, asesino
y cobarde, no sigas destruyendo
a la humanidad que solo desea vivir
en paz, sin sobresaltos y en cordialidad,
sin imposición ni maldita condición.
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