Algo deberá cambiar
No estaría demás llevar el armamento mundial a los desguaces para reinvertirlo en material sanitario que paliara al menos la situación que soporta la humanidad. Hoy somos conscientes de la inutilidad del carísimo armamento cuando somos incapaces de prever la llegada de un virus y de contener su avance y que cuando marche lo hará con tantas víctimas como cualquier guerra. Esta pandemia pasará y recordaremos sus consecuencias, pero la rutina camuflará de nuevo la realidad, que carecimos de medios para prever su ataque, de que ni los tuvimos para proteger a nuestros soldados que desde el frente pedían armas para combatir, sí, nos pedían guantes, mascarillas, batas, como cualquier soldado que solo va a la guerra con fusil, pistola y munición; los dejamos ir con lo puesto, también cuando pedían no abandonar a los heridos en el campo de batalla por no tener respiradores o por encargarles la terrible misión de elegir entre quién muere o quién vive en un hospital.
Unos dirán que es demagogia ante la adversidad; muchos opinarían distinto, pero ya no están para votar.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

