Qué tristeza morirse sola
Qué tristeza morirse sola, en mitad de la nada
Sin poder despedirte de los más queridos
No tener una mano que te acaricie, cogerla
Pedir tu último deseo ¡pero no digas eso!
Preguntar por los de casa –te mandan besos–
Asoman tus recuerdos de madre, abuela
Y piensas, ha merecido la pena solo vivir.
¡Pero este maldito virus! Duele marcharse así
A escondidas, sin ceremonia ni alabanzas
Tampoco estarán los vecinos, ni los primos
Presientes que es el final, ya no queda tiempo
Te vas a tu pesar, antes que acabe el aislamiento
¿Pero quién tiene la culpa? Solo se oye un silencio
Qué triste es morir, sin que nadie te compadezca
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