Trump y el coronavirus
Trump no cambiará. Su gestión en la crisis sanitaria, como en lo demás, ha sido impertinente e inmadura y, en el sentido estricto de la palabra, una burla. Desde su ascenso al poder ha tratado de demoler –primero en el Congreso y luego por la vía judicial– la sanidad de millones de estadounidenses que estableció Obama. Con su proceder negacionista, el virus ha galopado con implacable libertad.
Ahora desbordado y asustado pone la carne en el asador para contenerlo y ufanamente sostiene que él “siempre supo que este virus era una pandemia cuando nadie lo decía”, y amedrenta a la prensa que le cuestiona acusándola de fabricar “noticias falsas” y “mal periodismo”. Patético; pero lo alarmante para la sociedad será comprobar cómo, tanto allí como aquí con otros de parecido actuar, sigue llenando urnas.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

