La Unión europea (UE) llega a su fin
Ya debiéramos saberlo, pero antes no reparábamos porque nosotros éramos como ellos. Teníamos y tenemos a miles de refugiados muriéndose a nuestras puertas sin que nos caiga la cara de vergüenza de lo egoístas e insolidarios que fuimos y somos.
Pero lo de Holanda ya sobrepasa el límite de la desvergüenza humana. No solo por ser insolidarios con Italia y España poniéndolas a parir con lo que están sufriendo; es que, las directrices y la estrategia de esos impresentables es no dirigir a los ancianos y personas con graves patologías a los hospitales para no saturarlos, deben sacrificarse por la raza joven y en plenitud. ¿Les suena? Verdad que es hitleriano y delictivo.
Que quieren que les diga, si España, Italia, Grecia, Portugal... y alguno más como podría ser Francia no se salen de inmediato de este pacto con el diablo (mejor solos que mal acompañados), esos países centroeuropeos y norteños deben desaparecer de nuestro lado, no queremos impresentables con nosotros. Son tóxicos y malos compañeros.
Ahora que aprendimos a vivir sin nada (antes lo veíamos imposible) pero sabemos que no se necesita mucho para ser felices, mejor comer ortigas contentos que manjares con gente tóxica al lado.
Esa UE que veíamos socialmente un logro y un referente mundial se descompuso de tal forma que ya nada queda de ella, para lo que fue concebida.
Si con lo que está pasando no son capaces de desprenderse de su egoísmo y poner todos los medios (no solo para ellos mismos) para ayudarse entre nosotros y apoyar a otros. Cuando salgamos de ésta, que saldremos, dejando un reguero de muertes por el camino, nos quedará una tarea que jamás hemos empezado, a ayudar a ese Tercer Mundo, que si les entra y entrará este virus hará escarnios en toda la población. ¿Qué hacemos en este mundo si no somos capaces de proteger y ayudar a los más vulnerables?
Tendremos que empezar a disolver campos de refugiados, a dar asesoramientos y medios a todos esos países pobres para que salgan y tengan las mismas oportunidades que hemos tenido nosotros. Lo demás es una huida hacia adelante de personas indignas que no merecen vivir.
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