Simple aclaración a don José Manuel Ponte
Leyendo por curiosidad el artículo de don José Manuel Ponte en la sección de Opinión de este periódico del pasado lunes 1 de junio, me di de bruces con un par de expresiones que pueden dar lugar a confusión en aquellos lectores profanos en la materia, por lo que me he decidido a realizar esta aclaración, claro está sin ningún tipo de acritud y con la única intención de informar.
En el texto titulado "La estocada de Lagardere. Una habitación con vistas al Naranco tras un accidente doméstico" (haciendo referencia a la película dirigida en 1943 por Jaime Salvador y protagonizada por Jorge Negrete y Gloria Marín), el señor Ponte cuenta su experiencia tras haber sufrido un desafortunada caída en casa que le produjo una fractura de cadera, lo que le obligó a su paso por el quirófano para recibir tratamiento quirúrgico.
Según refiere el autor, todo fue rapidísimo y, leo textualmente, ..."para cuando me di cuenta ya estaba operado, y bien operado, por el doctor Braña y su anestesista, que me administraron la epidural"...
Pues bien, como dije al comienzo de estas líneas, aclararé un par de cosas en reivindicación de mi profesión, anestesiólogo:
La primera, ningún anestesista "pertenece" a ningún cirujano. La actividad asistencial realizada en el área quirúrgica es un trabajo en equipo, por lo que la expresión "su anestesista" está mal empleada. Ni el anestesista es del cirujano, ni el cirujano es del anestesista. Trabajan codo con codo.
Y la segunda, el bloqueo anestésico epidural se lo administró el anestesista, exclusivamente el anestesista, profesional dedicado a lo que coloquialmente se conoce como anestesiar. En este caso, el cirujano no tiene nada que ver, por lo que la expresión "me administraron la epidural" tampoco está bien empleada. El anestesista anestesia y el cirujano opera. Cada uno a lo suyo y con el único fin en común de solucionar el problema garantizando siempre la seguridad del paciente.
Nada más. Quiero finalizar mi carta deseándole a don José Manuel una pronta recuperación con una reincorporación a su vida cotidiana lo más ágil posible.
Salud y suerte.
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