La Nueva España » Cartas de los lectores » Héroes de papel de fumar

Héroes de papel de fumar

21 de Junio del 2020 - Manuel Rodríguez Rodríguez (Avilés)

Voy por 62 años. Y digo mi edad porque seguro que los que son de mi quinta han tenido los mismos héroes que yo. Y voy a mentar héroes de ficción y héroes reales. Mi primer héroe fue Tarzán. Le siguieron “El enmascarado de plata”, “El Llanero Solitario”, “El Virginiano”, “La familia Bonanza”, Manix, Ironside, Superman, pero todos fueron cayendo de su pedestal con el tiempo. Porque ya me dirán ustedes que hacía un hombre blanco en mitad de un continente de negros, criado por los monos, hablando con los animales y despertando a voz en grito. Yo ahora me pregunto: ¿por qué no era negro? Y la respuesta la tengo en el asesinato de George Floyd a manos de un poli blanco. El gran campeón de lucha libre mexicana también era un bluff: la lucha libre es una pantomima en donde todo está pactado de antemano. El Llanero Solitario no era tan solitario. Siempre iba acompañado del indio Toro. O acaso, el indio, por ser indio, no era nadie. Hasta Superman, que nos decían que solo la kriptonita podía con él y se cayó de un caballo, se fracturó el cuello y acabó muriendo. Héroes de papel.

Pero también he tenido mis héroes reales y humanos. Héroes fueron los padres de nuestra actual Constitución, héroes fueron todas las víctimas de la ETA. Pero los nombres que nunca olvidaremos, porque estaban en primera línea en la lucha contra el terrorismo o la delincuencia de mafias de guante blanco y de guante negro, son los de magistrados como Baltasar Garzón o Fernando Grande Marlaska. Y aquí quería yo llegar. ¿Qué les pasó, o qué les está pasando, para que también dejaran de ser nuestros héroes? Que se metieron con los políticos o en la política, y salieron escaldados. Ya les dije al principio mi edad. Y se la recuerdo otra vez porque a mí me tocó hacer, como a tantos otros de ustedes, los “ejercicios espirituales” en la época estudiantil con Franco. Pues bien, de esa época es una frase que me quedó grabada para toda la vida y, más aún, viniendo de quien venía. De un sacerdote, y en aquellos tiempos nos dijo: “La política es el arte de mentir”. ¿Están de acuerdo, a que sí? Bueno, los que estén leyendo esta carta y no sean políticos, seguro que sí. Y los que lo sean, seguro que también. Ellos están más seguros que nadie, porque es de lo que viven, de la mentira.

Pero que los jueces que se meten a políticos acaben convirtiéndose también en mentirosos merma nuestra confianza en ellos. No saben el daño que hacen a los ciudadanos y, sobre todo, al resto de sus compañeros de judicatura. El Poder Judicial. El único Poder que considerábamos independiente (sí, sí, ya sé... salvo el CGPJ y el Tribunal Constitucional), a la vista de las actuaciones de los magistrados que se metieron a políticos, resulta que no lo es. Señor Grande Marlaska: usted tiene familia en Avilés que siempre ha estado orgullosa de su sobrino o primo. Lo sé porque yo los traté, y se les iluminaba la cara de satisfacción cuando hablábamos de su figura y, en particular, de su lucha contra la ETA. Sus tíos ya han fallecido, pero ¿qué pensarían ahora de usted? ¿Y qué pensarán sus primos? Supongo que, salvo que tengan carné del partido, que todo lo obnubila, se sentirán un poco o un mucho defraudados. Como el resto de los españoles de bien, que algunos españoles de mal hay. ¿Cómo puede seguir navegando al lado de un mentiroso compulsivo cómo Pedro Sánchez? ¿No ve que se le pega? ¿Cómo puede usted seguir al lado de alguien que grita en la santa casa que debería ser el Congreso de Diputados “Viva el 8 de marzo” cual líder bolivariano? ¿Sabe una cosa? Cada vez que le veo en televisión, me da pena. Me da pena el rictus de su cara, porque está haciendo un gran esfuerzo para decir lo que no siente, lo que le hacen decir, y para aguantar las proclamas que llegan de la bancada podemista, socios por cierto del Gobierno del que usted forma parte.

¿Hasta cuándo va a aguantar, Sr. Grande Marlaska? ¿Hasta que le dé un ictus y ya tenga el Gobierno, que se dice socialista, otro héroe? Héroes de papel. Dimita, señor ministro del Interior. Dimita, porque cuando usted abrazó el cargo, pensando sin ninguna duda que ahí podría haber una oportunidad de arreglar asuntos o impedimentos que le ponían a usted cuando ejercía de magistrado, ha tenido tiempo de comprobar en sus propias carnes que no va a ser así. Que en política la sinceridad le apartará de la foto. Pues apártese usted antes de la foto, Sr. Marlaska. Apártese de la foto, porque la expresión de su cara, de ira y perplejidad consigo mismo, no queda bien en la imagen. Vuélvase a la judicatura, a hacer el trabajo que usted sabe hacer muy bien. Deje la política para los políticos. Que ellos se bañen en su mierda. Pero no se bañe usted. Acabará apestando como ellos. Y márchese con la boca cerrada. No se le ocurra manifestarse en contra del poder establecido. Acuérdese de la que le jugaron a Garzón; lo volverían a ensayar con usted, no le quepa duda. Siga el ejemplo de los miles de sanitarios y fuerzas del orden público que han estado y están al pie del cañón en esta maldita pandemia. Vuelva a ser nuestro héroe. Nos hacen falta héroes con nombre y apellidos, sabe usted. Porque esta pandemia nos ha mostrado que anónimos los hay a miles en España.

Sin acritud.

Cartas

Número de cartas: 49771

Número de cartas en Abril: 140

Tribunas

Número de tribunas: 2196

Número de tribunas en Abril: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador