¿Está la sanidad preparada para la próxima?
A estas alturas de lo que hemos visto de cómo España estaba respecto a la sanidad pública, la verdad que ha sido todo un despropósito y un desastre, la mayoría de las comunidades autónomas estaban en un caos permanente y fue el coronavirus el que nos ha puesto en alerta sobre eso tan manido de que la "sanidad española era la mejor del mundo". Tenemos que reconocer que nos estaban mintiendo, y a día de hoy todavía algunos lo defienden; es simplemente mentira, claro que siempre las hay peores, pero también muchas mejor que la nuestra, por eso hay que reconocer que éramos vanidosos y contribuíamos a seguir con el mantra de que la "sanidad española era la mejor", simplemente nos engañábamos a nosotros mismos, y lo hemos comprobado en nuestras propias carnes.
A mí personalmente me dicen mañana que la sanidad y sus competencias las vuelve a tener el Gobierno central y me pegan un "alegrón del carajo", porque la inutilidad demostrada por las comunidades (salvo raras excepciones) es manifiesta, echándose unos a otros la culpa y los enfermos, y sobre todo los ancianos, muriéndose, se suele decir como perros. Qué más quisiéramos que así hubiera sido, porque hoy muchos perros mueren cuando les llega la hora con más cuidado y más compañía de la que han tenido muchas personas, que murieron sin atender, sin llevarlas a los hospitales, solas y abandonadas. No se lo merecían. Esto es un genocidio, lo que han hecho con nuestros mayores es un asesinato.
No puedo dejar de imaginar lo que han vivido estas pobres gentes, la angustia, la impotencia, el dolor, la rabia, los litros y litros de lágrimas derramados, la sensación de abandono de los cuidadores y de los mayores, de los que han muerto solos, con dolores, ahogándose, sin que pudieran ayudarles por falta de medios o de personal, con los familiares sufriendo en sus casas sin poder acompañarlos o, peor todavía, sin enterarse de lo que pasaba, sabiendo a posteriori que sus padres, madres, abuelos, que pocos días antes estaban sanos, habían muerto en soledad y abandono. Es demoledor, pero solo para las personas que tenemos sentimientos, conciencia y moral.
La mayoría de los hospitales carecían de personal sanitario y de equipos de protección, que se sumaban a una ausencia de respuesta por parte de los responsables de los centros. La escasez de profesionales queda patente en todas las inspecciones pese a que las comunidades lo siguen negando, luego chirría oír a presidentes y presidentas decir que las competencias ellos no las tenían; mienten como bellacos, ellos siempre las han tenido, o solo eran para vender y privatizar hospitales a fondos buitres y amigos para que se enriquecieran y ellos llevarsen suculentas comisiones, como vamos sabiendo. Esto tiene que cambiar y estar más vigilante el Gobierno central con inspecciones periódicas a hospitales, clínicas, residencias de ancianos y todo lo que se refiera a la sanidad, pública o privada, hay que controlar a todos estos irresponsables que juegan con las vidas de los demás, y lo peor es que no les pasará nada a muchos de ellos después de la catastrófica gestión que han hecho de un derecho universal como es la sanidad y la vida.
Yo me sigo preguntando: ¿qué se ha hecho para que estemos un poco más tranquilos? Nuevos hospitales, nuevos centros de investigación, nuevos materiales sanitarios, nuevos quirófanos, nuevas UCI, más contratación de personal, médicos, enfermeros, celadores, limpieza, ambulancias, centros y residencias medicalizados, más centros de atención primaria, menos privatizaciones, menos altos cargos en sanidad, menos "politicuchos" que no tienen ni idea de lo que es una aspirina y más profesionales de la medicina, más epidemiólogos e investigación.
No puede ocurrir lo que ha pasado con esta pandemia del virus mortal que hemos padecido, y recordemos que no se ha ido, sigue con nosotros, y por eso tenemos que estar preparados y vigilantes, pero por favor, en serio, que no quede solo en palabras bonitas, para salir del paso, seamos serios y actuemos como personas honradas de bien y no como meros comerciantes "vende humo".
Y, por favor, no copiemos nada de la Comunidad de Madrid y de su presidenta y por supuesto menos de los que ensalzan su labor, eso solo nos podría llevar al precipicio.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

