Terror dominical
Cuando lo veo, Presidente, analizar ante el atril dominical los pasos a seguir para la recuperación, y alude a que los problemas financieros que tocará afrontar se abordarán, poco a poco, sin prisas y en su momento, me recuerda al padre de familia resignado a llorar por carecer de trabajo para sudar que, sobrepasado por los problemas que acechan la economía familiar, mira al cielo abandonado ya a su suerte y se pone en manos de la providencia para tranquilizar a los suyos: todo saldrá bien, no os preocupéis, es cosa de días que regrese la normalidad. Son inquietantes sus palabras, así que cruce, si quiere, con fuerza los dedos y no los miente si cree que así no llegarán, pero, absténgase de calmarnos de modo tan paternal porque, cada vez que lo intenta, aún esperanzados durante toda la semana en que nos espera un buen futuro, nos entra, señor Presidente, el canguele dominical.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

