Los "fact-checkers"
Cuando hay confianza todo va mejor. Aceptas el medicamento prescrito por tu médico, el consejo financiero de tu asesor, la excusa de tu mujer, y las promesas de tu partido, y las conclusiones de la Guardia Civil. Cuando se impone la desconfianza, todo empeora. Últimamente todo es más cambiante, más líquido. Fiarse cuesta más. En determinados momentos el ambiente de incertidumbre se acentúa excesivamente. Y en determinados entornos. Por ejemplo, ahora, con este maldito virus, que nos ha cambiado la vida.
En este ambiente confuso, crecen dos fuerzas que, aunque pretenden anularse, parten del mismo principio. Un principio muy defendido. La actitud crítica: "¡De lo que veas la mitad creas!". Dos fuerzas contrarias, como siempre: los que tienen teorías raras y los verificadores. Dos fuerzas que casi te obligan a dudar de todo. Hablando de los primeros, expongo dos ejemplos: 1. Con la vacuna contra este virus pretenden controlarnos. Miguel Bosé. 2. La vacuna contra la gripe, tal vez, está en el origen del desastre. ¡Atención con las vacunas! Diferentes autores.
Hablando de los verificadores, es decir, los "fact-checkers", mirad La Sexta, o buscad en la red. ¡Ah!, una cosa: ¡me fío más de los verificadores!
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