La Nueva España » Cartas de los lectores » Lecciones las justas para todo

Lecciones las justas para todo

28 de Junio del 2020 - José Viñas García (Oviedo)

Qué costumbre más absolutamente impresentable la de ir dando lecciones de todo y para todos. Aquí, cada cual cumple un papel en la vida, la que su preparación o cualidades le alcance a ofrecer.

No todos somos economistas, médicos, científicos, mecánicos, docentes, jueces, carpinteros o mineros; los hay manitas, otros inteligentes, los que más, cumplen con su cometido, el que eligieron para conformar su bienestar, dedicación u obligación.

Pero existen personajes que, más que inteligentes, son los listillos de turno, a los que su papá les costeó una titulación sacada a base de Universidad de pago, clases particulares y repeticiones sin cuartel, algunos de ellos (los tenemos en la política) les convalidaban de 20 en 20 asignaturas sin más justificación que la influencia por beneficio. Otros plagiaban másteres y proyectos de fin de carrera, se los regalaban; incluso sin acudir a clase o examinarse jamás, sus titulaciones cuelgan sobre su pared. En el currículum hacen figurar, borran o cambian másteres y doctorados como quien se cuelga medallas sin ganárselas. Estos últimos acaban ocupando cargos importantes que acaban desprestigiando tanto como su persona, como no podría ser de otro modo.

Luego ocurre que el resto sin pudor se apunta a la moda de dar lecciones a los demás. Unos presumen de intelectuales sin haber escrito un libro en su vida, y si lo escribieron solo lo leyó su suegra por compromiso. Otros van de economistas, eso sí, prevenir crisis y proyectar soluciones, jamás, todo lo hacen a toro pasado, al igual que ahora nos toca la cantinela de los especialistas en medicina vírica, anteponerse al problema como los economistas (lo vimos, al parecer en aguas residuales de Barcelona en marzo del año pasado se encontró que el coronavirus estaba por acá) es que nadie se atreve a decir cuando hay que decir: acudías al hospital a operarte de algo importante o menos grave y salías infectado con una probabilidad de casi el 40% de algún microrganismo (hongo, bacteria, virus...) de los que furrulan por todo el recinto, sin que nadie se dignara a tomar medidas drásticas contra la pésima desinfección y limpieza. Cuesta decirlo, porque alguien culpará a las limpiadoras y no sería justo, ahí debiera existir una estricta asepsia por parte de todos, muy especialmente por los responsables de hacerla cumplir (un método exigente para que los gérmenes no contaminen ese lugar donde los pacientes están indefensos por precariedad de fortaleza física y mental). No sé de quién es la culpa, entran varios factores y actores, también los mandos correspondientes deberían poner toda la carne en el asador para disminuir el número de infecciones que se cogen ahí, con el correspondiente contratiempo y perjuicio para el enfermo; días de hospitalización, aislamiento, más y más antibióticos, aplazamiento de recuperación y del tratamiento de su enfermedad, días de baja y pérdidas en la empresa... los encargados de toda la limpieza deben erradicar la mayoría de esos bichitos que proliferan por quirófanos y habitaciones.

Muchos veníamos denunciando esa dejadez, erradicarlo del todo es imposible, pero esos mismos que ahora nos dan lecciones de lavar manos y mascarillas no lo hacían del todo bien antes en su lugar de trabajo. Qué decir de esas amenazas de huelga por parte de sindicatos sanitarios, sería el colofón al daño inmenso que causó la anterior huelga con lista de espera de Juzgado de guardia y el Covid-19. Ustedes no pueden ni deben hacer huelga, seguramente tienen derecho a todas las reivindicaciones (es admirable su comportamiento en esta crisis vírica, han padecido como nadie todo el dolor y esfuerzo), pero como profesionales admirados y considerados deben ser capaces de sentarse y negociar con las administraciones sin causar más daño del que se observa a simple vista. Ya nadie se atreve a ir a urgencias, ya la gente tarda en llamar al médico, se mueren de sus patologías; eso sí, el coronavirus lograron evitarlo.

Tenía pensado hablar de los pedagogos para todo, pero mejor dedicarlo a lo importante. Qué decir de los médicos de cabecera, los grandes olvidados en esta crisis y otras, se toparon con el virus de frente, fueron los primeros en vanguardia y fueron quienes lidiaron con los contagiados en casa (a cientos) sin los mismos medios que otros reclamaban con razón. Seguiré afeándoles a todos los sanitarios que, a principios del brote, los hospitales se quedaron sin mascarillas, pero, al mismo tiempo que los veíamos con toda la justificación pedirlas para su trabajo y protección, cuando intentabas comprarlas para ti, no las había en ningún lado, pero siempre aparecían amigos, familiares y vecinos que te decían: “Pues yo tengo porque me las trajo del hospital mi hija, mi nuero o el primo de turno que allí trabajaba”. ¡Eso lo silencian, ¿verdad?! Es más, vimos cómo han cogido in fraganti a algún medico llevándose hasta 300 mascarillas de su lugar de trabajo y en otros hospitales desaparecían sin que nadie denunciara tal despropósito. Por eso, todos tenemos mucho que callar y dejarse de denunciar, ponerse a trabajar para que la próxima nos coja más pertrechados.

En vez de huelga, pónganse a acabar con esas listas de espera, ya dijimos todo sobre ellas: ¿es posible tanta pachorra de gestión y organización? En algunas especialidades, sobrepasa lo meramente admisible y asumible.

Lecciones las justas para todo.

Cartas

Número de cartas: 50783

Número de cartas en Septiembre: 149

Tribunas

Número de tribunas: 2211

Número de tribunas en Septiembre: 1

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador