La salud y las romerías
El maldito covid-19 no solo nos ha obligado a permanecer secuestrados en nuestras casas casi tres meses, sino que ahora nos deja un verano sin romerías en Asturias. Y lo peor no es que no podamos ir a divertirnos, lo más jodido de esta situación es para todas aquellas familias que viven de las fiestas de prau. En primer lugar tenemos que colocar a las orquestas, las que más pérdidas les ocasiona el parón estival, puesto que es durante el verano cuando hacen caja para casi todo el año. Luego tenemos los pequeños empresarios de las barracas, a los cuales les ocurre exactamente igual que a las orquestas. No podemos olvidarnos tampoco de aquellos otros que se dedican a poner los bares en estas romerías de campo, aunque en algunos casos son las propias comisiones de fiestas las que los instalan para sufragar los gastos. Por supuesto, en torno a una romería se mueven cantidades importantes de dinero, dependiendo, claro está, del tamaño y la resonancia que esta tenga.
El Gobierno de Barbón ha puesto el listón muy alto a todo aquel que este verano se anime a organizar una folixa, por pequeña que sea. Nadie se quiere arriesgar a enfrentarse nuevamente con el bicho, y la experiencia nos dice que las aglomeraciones de personas sin protección son el mejor caldo de cultivo para que el maldito covid nos vuelva a secuestrar a todos en casa.
De ahí que con las medidas de protección exigidas pocos se atreverán a organizar una romería este verano.
Y es que ya me dirán ustedes quién es capaz de guardar las distancias de seguridad en una fiesta, y ya no digamos el tener que ir con las mascarillas. ¿Se imaginan, todos con los "bozales" puestos y tomándose un cubata en la barra de un bar? Vamos, surrealista total. Y lo de echarse un pasodoble o una cumbia, eso olvídense. ¿Se imaginan una fiesta de prau llena de inspectores de sanidad pidiendo a las parejas el carné de identidad para comprobar que viven juntas bajo el mismo techo? En fin, no se me ocurre mejor idea para las pocas verbenas que se celebren este año en Asturias que volver a los años 60 y 70 del siglo pasado y ponernos todos a bailar la famosa yenka o el casatschok, del mítico Georgie Dann. Que este verano nada va ser igual lo tenemos asumido. El maldito covid-19 nos ha condenado a un antes y un después. Por eso yo lo único que les deseo a todos es que haya salud.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

