El calor y el color que faltan en el fútbol
Las consecuencias del coronavirus y las medidas sanitarias impuestas están suponiendo un serio perjuicio para un espectáculo como es el fútbol, que, sin las aficiones de ambos equipos, pierden la alegría y la pasión que requiere como factor determinante e imprescindible.
La alegría contagiosa y desbordante de los partidos, sin público en las gradas, se convierte en un pasatiempo anodino carente de emociones como las que se generan habitualmente en torno a los terrenos de juego.
Por el bien del fútbol espectáculo parece imperioso que las gradas se vayan llenando paulatinamente de público, pues de lo contrario puede languidecer y convertirse en un deporte más, sin el interés que precisa y necesita urgentemente, pues de lo contrario podría suceder que cuando nos queramos dar cuenta haya pasado de ser un estímulo vital imprescindible a poder prescindir de él como entretenimiento, algo que ya lleva ocurriendo demasiado tiempo.
Supongo que los auténticos “forofos” recuperarán la ilusión por sus respectivos equipos en cuanto se pueda acceder a los estadios, pero a los aficionados de sillón nos va a costar salir del aburrimiento al que hemos estado sometidos en los últimos tiempos en los que el espectáculo que nos han ofrecido las televisiones se parece más a lo que se vive en un patio de colegio que a una competición del más alto nivel profesional, que sin ambiente pierde una gran parte de su atractivo.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

