Sánchez y el deterioro
No cuesta nada hacer mal las cosas. Y si no que se lo digan al puñado de españoles que votaron a Pedro Sánchez. Aunque también es cierto que tenían todo el derecho de votar a quien les viniese en gana.
Como no es mi caso, por eso me resulta lamentable que estemos pagándole el sueldo a un tipo que parece estar trabajando para lograr el desprestigio de las instituciones o que se atreve a cometer la ingratitud de arrimar el hombro (acción aplaudida por el coro de sus presidentas y presidentes autonómicos) para que salga de España don Juan Carlos I. Aunque puede que sea comprensible observando la tribu de la que Sánchez se rodeó para llegar al cargo: de unos cuantos simpatizantes de la ETA, de ciertos separatistas y demás casposos comunistas. Y da la sensación de que también maniobra el actual presidente del Gobierno para dañar la imagen de un país democrático (hasta hace poco) como España.
Todo esto y más tiene su eco en las denominadas “redes sociales”, que, como no las sigo, a mí este chiste me lo contó el peluquero de confianza: además de dicharachero, el mío es de los pocos que aún hay que mientras te hace el corte de pelo sabe cantar (afinando bien) una tonada asturiana.
El caso es que en algunas “redes”, y según me contó el peluquero, circula ahora una nueva aventura de Jaimito.
Jaimito fallecería hacia el año 2080 y entonces llega al cielo. Allí se presenta ante San Pedro. El apóstol (sobre el que Jesús edificó su Iglesia) está situado cerca de una pared ocupada con muchos relojes y Jaimito le pregunta que para qué sirven. San Pedro explica que marcan “las mentiras que dice la gente”. Y Jaimito se le ocurre ahora señalar a uno de ellos y preguntar de quién era. “Es el reloj de la madre Teresa de Calcuta”, declara el apóstol, “nunca se ha movido. Lo que nos confirma que la madre Teresa no mentía”.
Jaimito señala a otro. San Pedro responde que se trata del reloj de un conocido presidente de los EE UU, “que se ha movido en dos ocasiones y eso quiere decir que mintió dos veces”.
Y en ese momento Jaimito dice: “Bueno... Y ya que estamos, ¿cuál es el de Sánchez? Un presidente que hubo en España hacia el 2020”. San Pedro, enseguida, responde: “Ah, sí”, y apunta a lo alto, “ese lo tenemos en el techo porque nos está sirviendo de ventilador”.
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