¡Bueno, y qué!
¿Qué más nos da saber ahora el paradero de Juan Carlos I?
Durante varios días hemos vivido en un “ay” por desconocer el destino de su “traslado” y ahora que lo sabemos, ¡qué más nos da!
Sinceramente, me da igual que esté en un sitio que en otro y creo que se está malgastando mucha tinta sobre su misteriosa desaparición, que las malas lenguas atribuyen a una cortina de humo que pretende tapar males mayores, como la pésima gestión de la crisis del Gobierno durante y después de la pandemia. Hay quien dice que sigue en La Zarzuela contemplando la que se ha liado y que todo es un montaje.
Ya no me creo nada y me importa poco dónde se encuentre, aunque pienso que si está realmente en los Emiratos Árabes no ha podido elegir un destino peor. Sería algo así como que Caperucita se metiera voluntariamente en la boca del Lobo Feroz y no le veo a Juan Carlos I cometiendo tal torpeza salvo que hayan querido quitárselo de en medio y no han encontrado un destino mejor para sus intereses, me refiero, naturalmente, a los intereses de partido. Es lo que hay.
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