La vuelta al cole
A falta de pocos días para volver de nuevo a las clases, y a la espera de la fecha de reunión de la conferencia de presidentes monográfica sobre educación para plantear los procedimientos de inicio del curso, todavía no se sabe qué responsabilidades van a tener unos u otros y con qué criterios se va a actuar.
En condiciones de normalidad el curso escolar es predecible y suele funcionar según criterios establecidos previamente; el calendario escolar se desarrolla según lo previsto y los pequeños ajustes van corrigiendo el trazado planeado; pero cuando estamos ante una situación como la que tenemos en estos momentos, nada es predecible y todo puede suceder, y urge por lo tanto, y sobre todo, clarificar el inicio del curso, así como contar con un plan B que no sea fijo sino que esté bien adaptado a las circunstancias posibles. Esto es lo menos que se puede pedir a un Ministerio de Educación.
Ante la incógnita de cómo empezar y de cómo se va a desenvolver el curso escolar o los cursos, nos encontramos con que estos pueden seguir desarrollos distintos, entrándose así y de esta manera en diferentes procesos de cambio. Se trata de una dialéctica en los acontecimientos en la que se podrían dar cuatro situaciones posibles de movimiento (Bueno, “El Basilisco” nº19, 1995).
1. Lo mismo desarrolla lo mismo.
2. Lo distinto se mantiene como distinto.
3. Lo mismo produce lo distinto (divergencia).
4. Lo distinto produce lo mismo (convergencia).
Aplicando estas cuatro situaciones sin más al comienzo del curso escolar, y partiendo de la premisa de que con “lo mismo” nos estamos refiriendo a la normalidad presencial en las clases, nos podríamos encontrar con las siguientes alternativas, veamos:
.-Lo mismo desarrolla lo mismo; es decir, partiendo de una situación de normalidad presencial no se encontraría variación a lo largo del curso, por lo que no se necesitaría aplicar el plan B previsto.
.-Lo distinto se mantiene como distinto. En este segundo caso, la no normalidad; es decir, clases mixtas: presenciales y a través de on-line; o simplemente on-line, se mantendría a lo largo del curso, lo que podría significar un notorio fracaso.
.-Lo mismo produce lo distinto. Comenzaría el curso dentro de la normalidad, pero se produciría una divergencia hacia lo distinto, hacia las clases on-line, consecuencia del agravamiento de la situación. Este sería el peor de los escenarios posibles, lo que implicaría un plan urgente de “convergencia” y de vuelta a la normalidad también cuanto antes, bien mediante la aparición de la vacuna y la medicación, bien mediante sistemas rotatorios de atención presencial, etc. El plan B sería la única solución posible, y este plan tendría que ser flexible en función de los cursos y de los diferentes tipos de centro.
.-Lo distinto produce lo mismo, que podría consistir en partir de una situación anómala, tal y como acabó el curso, e ir poco a poco reincorporando a los alumnos a las clases presenciales mediante un “plan de convergencia” a través de medidas preventivas y profilácticas: mejora de ratios, aprovechamiento de aulas, aprovechamiento del profesorado de equipos, medidas extras de higiene, etc. Se trataría de aplicar un plan B muy medido, programado y garantista que tienda hacia la normalidad.
Estas son las cuatro posibilidades de cambio o no cambio que se pueden dar, pero como la población escolar, también desde un punto de vista evolutivo, es muy distinta, Infantil... Bachiller, los puntos de partida planteados podrían ser también distintos; por lo que el equipo multidisciplinar de expertos tendrá que estudiar, para la toma las decisiones, si es mejor partir de lo mismo o de lo distinto; es decir, cuál de ellas dos se escogerá para comenzar el curso.
Si nos tendríamos que decidir, nosotros apostaríamos, para los niños de Educación Infantil, partir de lo mismo, la normalidad de las clases presenciales (al parecer los niños amortiguan el virus, lo debilitan y lo transmiten débil. Dr. Wittkowski), y para los cursos de Primaria en adelante partiríamos de lo distinto, para poder desarrollar un plan de convergencia con las garantías suficientes.
Mucho me temo que para nuestra Administración educativa hagan lo que hagan, porque algo harán, lo que les va a faltar es un buen plan explicativo.
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