Gracias por la mascarilla, señor Sánchez
Estoy abrumado de emoción, de reconocimiento y de gratitud. No encuentro palabras, sinceramente no encuentro la manera de demostrarle el reconocimiento a un inmenso detalle que ha tenido conmigo, y supongo que con otros muchos compatriotas, que me llena de orgullo, de satisfacción y de alegría.
Sinceramente, señor Sánchez, cuando he ido a pagar la cuenta de unos medicamentos y el farmacéutico me ha dicho, literalmente, “y esta mascarilla gratis para usted” por cortesía del Gobierno, sinceramente señor Presidente, no sabía si aplaudir, si darle un abrazo al farmacéutico o si salir de la farmacia eufórico, vociferando mi suerte, diciéndole a todo el mundo lo afortunado que soy.
No quiero ni pensar la reacción de mis hijos cuando llegue a mi casa con la mascarilla. Con una mascarilla de las de vedad, de las no contagiarse ni poder contagiar, con una mascarilla que no me la merezco.
Lo de la mascarilla me da una enorme tranquilidad porque, de algún modo, refleja el buen uso que el Gobierno va a hacer del capital que nos corresponda de los cientos de miles de millones de euros destinados a la recuperación económica de la UE.
El gesto de la mascarilla no es solo un gesto, es un indicio muy claro de que, por fin, se nos empieza a tener en cuenta y de que somos muy afortunados por tener el Gobierno que tenemos. No sé por qué tantas protestas.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

