La Nueva España » Cartas de los lectores » Desde Asturias con cariño y mucho respeto

Desde Asturias con cariño y mucho respeto

25 de Septiembre del 2020 - José Viñas García (Oviedo)

Cuando se habla de Madrid, Andalucía, País Vasco... Bogotá, Berlín o Nairobi, debemos ser prudentes y considerados, son lugares donde están trabajando muchos hijos de asturianos. Por lo tanto, si lo están pasando mal los lugareños, también nuestros hijos.

Viene al caso por esa guerra continua de presumir de lo nuestro, si todo fuera tan perfecto aquí, ellos no tendrían la necesidad de marcharse para esos lugares que luego desde aquí devaluamos o pretendemos colocarnos por encima cuando vienen mejor dadas, mientras allí acogen a nuestros hijos mucho mejor que lo hacemos nosotros con los que vienen. No era así antes, los asturianos eran gentes acogedoras. Suele ocurrir, quien presume de lo suyo suele no querer compartirlo.

Los políticos, entre ellos, entran en guerras absurdas de quién gestiona mejor, quién es más tontorrón o quién gestiona mejor la crisis del covid. Se escucha mucho ahora eso de: ¿quién gasta más presupuesto en sanidad o quién hace más PCR?, ¿a quién se le mueren menos ancianos en las residencias?... No sé, se me antoja difícil de asimilar. Incluso los vemos en los foros de la democracia, Congreso y Senado, enfrascarse como niños en peleas personales (perdiendo el tiempo) sin darse cuenta de la que tenemos encima, que es muy gorda, una crisis social, laboral, económica y sanitaria que si no se unen todos, lo pagaremos muy caro. Necesitamos de políticos de envergadura, hombres de Estado, conscientes de que tenemos un marrón de mucho cuidado.

Me gusta la valentía de Barbón, quiere ser transparente, pero de tantas alabanzas recibidas del exterior llegó a creerse que él formaba parte de una especie del perfecto gestor que atemoriza al covid. Cuando este bicho no diferencia a nadie, contagia a todos y mata por igual. Y no voy a repetir (aunque sí) aquello de que Asturias parte con ventajas para la propagación de este virus, su idiosincrasia: aislamiento, densidad poblacional, muchos jubilados, prejubilados y viudas que no tienen necesidad de moverse al trabajo, sin aglomeraciones de metro, por ejemplo, que sí tienen esas grandes ciudades como Madrid. No hay duda que luego unos servicios de prevención sanitaria y buena gestión aumentan el éxito contra este condenado. Pero no quieran comparar gestionar Asturias con esa cosmopolita y repleta Comunidad de Madrid en cuestión de riesgo de contagios.

Los que tenemos hijos en Madrid trabajando y en Bogotá, para nosotros, lo que ocurra en esos lugares, es igual a lo que ocurre aquí, no quiero ver más a nuestros dirigentes presumir de lo que no somos. Si tanto de bien gestionan, ¿por qué esos hijos míos, y de otros muchos, han tenido que irse de aquí, mientras con nuestros impuestos les pagamos el sueldo a ustedes aquí solo para presumir de la ruina que se avecina en toda Asturias? Pues eso, cuídense de menospreciar esos lugares, tienen todos sus propias dificultades, pero tienen a favor algo que no tenemos nosotros, son fuente de emprendimiento y empleo, para asturianos también, mientras que aquí solo quedarán jubilados y parados. ¡No sé de qué presumen o presumimos!

Si la presidenta de Madrid ante una emergencia nacional como la de este virus es una inepta, lo es también el Gobierno central, no puede escudarse en competencias, ante una situación así, las tiene todas, el presidente del Gobierno central. Debería decretar estado de alarma sin miramientos, están en juego miles de vidas y la saturación de los servicios sanitarios, más las consecuencias sociales y económicas añadidas.

Es igual que el Ministerio de Asuntos Exteriores, más importante es mantener relaciones a todos los niveles y de apoyo mutuo con Colombia, México, Argentina o Venezuela que los problemas de Bielorrusia. Entre otras, por la cantidad de ciudadanos que están intercambiados conviviendo y trabajando entre países con muchas raíces en común.

Qué decir de los refugiados y residencias de ancianos. España debe liderar en la UE el resurgir de esa Europa solidaria y donde se mantengan unos principios de dignidad para ambos colectivos. Debe exigirse: no más niños, mujeres y ancianas muriendo a nuestras puertas; no más residencias donde se permita el negocio con nuestros mayores, construir residencias decentes con los cuidados y las inspecciones necesarias para que no pase, lo que ocurre.

Cartas

Número de cartas: 49802

Número de cartas en Mayo: 14

Tribunas

Número de tribunas: 2196

Número de tribunas en Abril: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador