Ruta de búsqueda de personas dadas por desaparecidas
Había una presentación de un trabajo, de una investigación, de una construcción colectiva: la Ruta Metodológica para la Búsqueda de Personas Dadas por desaparecidas en cementerios del departamento de Nariño: Tumaco, Pasto e Ipiales. En Colombia. Y hubo presencia asturiana en razón de que hay colaboración: representantes de este trabajo, víctimas de desaparición forzada, han pasado por nuestra tierra, han compartido en ayuntamientos, en el Parlamento, en la Universidad.
En este caso, la presentación ha tenido que ser en doble formato, presencial y virtual y con amplia participación: desde el alcalde Pasto, o el representante de la gobernación de Nariño, hasta juezas, medicina legal, profesores de arquitectura, activistas de DD HH, la ONU, representantes de cooperación asturiana y catalana, y víctimas. Hasta 7 asociaciones de víctimas de varios lugares de un departamento destrozado por la guerra, de 1,6 millones de personas y una extensión aproximada tres veces superior a la asturiana.
El abultado número de participantes únicamente es expresión de las confluencias necesarias para desarrollar esta tarea. Las alianzas a construir, las voluntades a juntar.
Y los logos o los anagramas de la cartelería, evidenciando también los apoyos diversos, Agencia Asturiana de Cooperación, AECID española, Agencia catalana, IAP, Pachakuti, Fondo municipal catalán de cooperación, PNUD ONU, además de las citadas instancias locales, gobernación, alcaldías, Unidad de Búsqueda, Defensoría, Cruz Roja Internacional…
Todo ello para tratar de ubicar a 3.850 personas desaparecidas. (O mejor, “dadas por desaparecidas” en medio de la guerra, porque algunas, dos o tres, aparecen en este ejercicio de búsqueda, vivas, en otros departamentos, huidas para sobrevivir. Y es una fiesta el reencuentro propiciado).
Pero la mayoría no, se entierran en fosas clandestinas, se tiran a los ríos, pero más frecuentemente están sus cuerpos en cementerios municipales, con el letrero NN. Incógnita, desconocido.
Y se va logrando, con tanta buena metodología, con acompañamiento permanente a sus madres, padres, hermanas, hijos, con recomendaciones académicas y psicosociales, recuperan restos, ubican nombres para esos NN, y entregan finalmente de forma digna sus cuerpos a los familiares.
Desde Asturias se ha dicho: Muchas Gracias al colectivo Fals Borda. Muchas Gracias a todas las alianzas forjadas en esta búsqueda.
Hemos tenido ocasión de compartir las apreciaciones de diferentes delegaciones del colectivo en ayuntamientos y en el Parlamento asturiano, así como clases magistrales en la Facultad de Derecho de la Universidad asturiana. Tenemos el privilegio de mantener con el Colectivo Orlando Fals Borda una relación de trabajo y colaboración por su objetivo común a favor de la promoción y la defensa de los DD HH.
En Asturias hay un programa de protección temporal que cumple 20 años y que mantiene una visita anual a los territorios. El de Nariño ha sido repetidamente visitado por la delegación asturiana, antes y después de la firma de los Acuerdos de Paz. Sobre el río Mira, en los territorios awá, en Samaniego, con las víctimas de la masacre de El Tandil, en Llorente, e incluso la Fals Borda ha sido la organizadora de uno de los encuentros-audiencias con consejos comunitarios sobre los palafitos de Tumaco.
Nos cuesta explicar acá que el trabajo del colectivo OFB y sus alianzas se realiza cuando la guerra en Colombia aún no termina. Cuando el propio director del OFB, César Santoyo, ha sufrido esta semana un atentado.
Si consideramos que la guerra española que siguió al golpe de Estado franquista acabó hace 81 años, y que el dictador murió hace 45... y que todavía ni la Ley de Memoria ni otras elementales se cumplen, e incluso algún jefe de Gobierno español ha estado presumiendo y vanagloriándose de no poner ni un euro en el Presupuesto para hacer cumplir esas leyes de Memoria, para un duelo similar a millares de víctimas… nos da un poco de espacio para las comparaciones, aunque sean en medio de ambos horrores.
Nuestra envidia fraternal y nuestras felicitaciones al trabajo que desarrollan.
Abrazos solidarios. Ojalá lleguen los tiempos del pachakuti, de las transformaciones profundas, en Colombia y en el Estado español.
Muchas gracias. Buen trabajo.
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