El destino
Desde el momento en que nacemos con las capacidades físicas o intelectuales más o menos desarrolladas nuestras posibilidades de triunfar en la vida aumentan o se reducen considerablemente; si a eso le sumamos que la opulencia o escasez de la tierra que nos acoge y de la cuna que nos arrulla nos tocan en suerte o desgracia, pueden darse en un mismo individuo tal concatenación de circunstancias adversas o favorables desde su nacimiento que sus probabilidades de triunfar en la vida se reducirán o dispararán enormemente, lo que invita a pensar que el destino humano se resuelve en gran medida cuando nace sin necesidad de que nos aguarde en cada esquina del camino. Así, solo resta esperar haber nacido con buenos genes, en una tierra fértil y noble cuna para pertenecer al Olimpo de los dotados con un brillante destino, y de no ser así, que estos privilegiados destinatarios se apiaden al menos de los destinos más modestos.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

