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La paradoja: muerte digna antes que vida digna

20 de Marzo del 2021 - José Viñas García (Oviedo)

Es paradójico que en el país de los llamados del primer mundo donde vivimos con menos dignidad nos faciliten morir muy dignamente. Tenemos un Gobierno con grandes humanistas y perfectos retrógrados. Hacer la vida fácil y digna a los ancianos, no. Hacer la vida digna a enfermos, no. Hacer la vida digna a las familias desesperadas, no. Pero sí ofrecerles la pócima y el camino de la claudicación por desesperación.

¿Libertad, derechos...? La libertad y los derechos se dan para facilitar la vida, la supervivencia. No hay duda, existen casos singulares a estudiar, otros países más avanzados tienen ese suicidio asistido muy estricto a casos especialmente relevantes, entrar en una ley de puertas abiertas, es abrir el camino a la depravación humana, al genocidio consentido, donde solo tienen cabida los fuertes, sanos y vigorosos, al resto se les indica el camino del envenenamiento. No se muestran tan raudos y veloces con quienes piden ayudas para poder vivir con dignidad por la precariedad laboral y la falta de expectativas: desempleo galopante, colas para comer por todas las ciudades, listas de espera, empleo precario, alquileres imposibles, jóvenes sin esperanza... a esos no se les ofrece dignidad en vida, pero podrán morir con toda la dignidad del mundo: hipócritas e insensibles.

Es cierto, a nadie obligan, tiene supuestos y garantías por ahora, también los tenían en Países Bajos, ahora son incapaces de frenar el derecho a morir a la carta de quien lo solicite. Se van estrechando las líneas que separan supuestos y derechos, todo se va ampliado sin remisión.

Saldrá más económico matar que cuidar y sanar, con lo cual se dejará de invertir en investigación y en cuidados paliativos. Convertiremos la sociedad (ya de por sí egoísta e insensible) en una especie de genocidas cobardes, donde solo serán bien vistos los fuertes y sanos.

La eutanasia es retroceso. Nada de derechos. Gobiernos ineptos y débiles fabrican reformas y leyes retrógradas a la carta para todos. ¿Por qué de los 193 países reconocidos por la ONU solo 5 la han aprobado? La mayoría apuestan por la vida, potencian los cuidados paliativos y la sanación; cinco, entre ellos España, por la muerte.

Luego se aplauden a sí mismos por minutos. ¿Qué se aplauden, impresentables?

La gran mayoría de médicos están en contra de la ley de eutanasia. Pero solo salen los bien tratados por los partidos políticos del Gobierno, es más, no podría ser de otro modo, tienen un código ético, profesional, deontológico que les obliga a curar, a no claudicar ante los retos de la enfermedad.

Existe el derecho a un trabajo digno, a una vivienda digna, está bien, podríamos meter el derecho a una muerte digna, pero qué cosa, aprobaron el último y siguen sin garantizar los otros dos. Sois los destructores del empleo, de la economía, de la libertad y ahora de la vida, ya no podéis llegar a más. ¿Para cuándo una ley de verdad para los cuidados de las personas enfermas? ¿Una ley que obligue a tener enfermeras suficientes por pacientes, y para pacientes que están casa? ¿Para cuándo una ley de protección de los ancianos, dignificarles sus últimos años de vida y no dejarlos tirados en residencias puro negocio?

"Las personas a las que ofrecerán la eutanasia son enfermos, desahuciados, en su peor momento, tristes, hundidos, sin esperanza... Proponéis muerte. Dais a elegir entre muerte y sufrimiento. No ofrecéis cuidado, ánimo, consuelo. Sois lo fácil. La derrota".

Todo sacado de las mentes de jóvenes sin experiencia, sin vida, sin preparación y sin haber dado un palo al agua en su vida. El resultado lo veremos en poco tiempo.

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