Dependencia
La molécula de agua está como agua en el agua siendo agua. Pero los seres vivos, aparte de estar formados por agua y necesitar agua, necesitan trabajar el entorno para modificar la energía, alimentarse, crecer y multiplicarse.
Las plantas utilizan la energía del sol y todo su trabajo de procesamiento químico con esa energía usa el inspirar anhídrido carbónico y desprender oxígeno. De esa forma la energía química almacenada en su organismo alimenta a los animales herbívoros que tienen que trabajar desplazándose para obtenerla respirando a la inversa: inspirando oxígeno y desprendiendo anhídrido carbónico. Se mantiene así el equilibrio del anhídrido carbónico y el oxígeno en la atmósfera. Más allá de esto, los animales carnívoros deberán esforzarse en correr más para cazar a los herbívoros y no ser cazados por otros carnívoros. Los seres humanos, como animales omnívoros que somos, también debemos alimentar el cuerpo para dominar el mundo mientras respiramos. Y es que los seres vivos tienen la necesidad de trabajar para poder transformar la energía al respirar. De alguna forma, transformar energía es inmanente a ellos como tales organismos vivos. No pueden separarse de esa dependencia. Necesitan agua, respirar y trabajar para transformar la energía. La energía transformada pasa de uno a otro, y el vehículo es la alimentación.
El Homo sapiens fue capaz de llevar el conocimiento como un alimento de afuera a dentro; e imaginar desde dentro más allá de lo que había afuera. El sapiens trabaja el entorno de su imaginación, lo modifica, y lo hace crecer para volver a modificarlo. Lo inherente al ser humano es el conocimiento de lo imaginado. Siendo esencial el uso del tiempo para transmitir tal conocimiento imaginado de generación en generación. Pero para ello, antes hubo de imaginar aquello necesario para usar el tiempo transmitiendo sus logros: el verbo.
El verbo se hizo escritura y todo quedó registrado. Más allá del cuerpo con su necesidad de trabajar para transformar la energía alimentándose con ella, la humanidad es mente que necesita alimentar su imaginación con el conocimiento. El conocimiento heredado como ciencia es un objeto cerrado, concreto, y acabado en sus límites. Pero, más allá de esos límites, cada sujeto imagina. Lo imaginado es algo subjetivo que se homologa con el verbo para objetivarlo con otros. Pero la imaginación no solo depende del objetivado conocimiento heredado como ciencia, sino del subjetivo espíritu también heredado como conocimiento con la palabra: venga de donde venga lo inspirado.
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