El injusto impuesto de sucesiones
El editorial de LA NUEVA ESPAÑA del domingo 4 de abril ponía en el candelero el tantas veces discutido tema del malvado impuesto de sucesiones. Podremos considerar injusto el que se nos aplique el pago de un impuesto por aquello que heredamos de nuestros padres y que a su vez ellos ya pagaron con creces impuestos de todo tipo, primero al adquirir los bienes que componen la masa hereditaria y, luego si se trata de bienes inmuebles, en forma de IBI durante toda su vida. Lo consideramos de lo más injusto y seguro que es así, pero no nos paramos a pensar que nuestra democracia que dio paso al régimen de las autonomías es un pozo sin fondo que generan unos gastos que necesitan ser cubiertos con ingentes cantidades de dinero que necesariamente han de salir de nuestro esfuerzo –digo nuestro esfuerzo, refiriéndome al de los sufridos contribuyentes– no podemos creer que este invento a modo de repetición de los Reinos de Taifas, que representan las autonomías con sus diecisiete tronos emulando a los antiguos reyezuelos y sus correspondientes parlamentos, amén de sus cientos y cientos de chiringuitos y canonjías creadas para dar cobijo a tanto vividor pesebrero al que hay que alimentar contento para que siga fiel a la causa, eso cuesta un Potosí, y ¿de dónde va a salir? Pues de nuestras faltriqueras, ¡ya está! No hay más. Milagros los hizo Cristo, y acabó como acabó, lo demás, sale de donde sale. Para que unos vivan a cuerpo de rey, otros han de ser esclavos.
Yo, sin pretender dar lecciones de lo que se debe hacer, propongo lo siguiente: si no hay manera de prescindir de ese impuesto, al menos que se busque la fórmula idónea de que los herederos puedan hacer frente al pago del impuesto de sucesiones, sin tener que verse en la necesidad de renunciar a la herencia. Seguro que expertos habrá en temas fiscales que aporten ideas encaminadas a resolver un problema que trae de cráneo a tanta gente cuando llega el momento de hacerse con aquello que debería ser suyo sin más, cuando fallecen sus padres.
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