Confusión
Trato de recoger algo de lo que me echa la prensa y la televisión como si no supiese de antemano que no hay nada nuevo bajo el sol, o nada nuevo en este tiempo gris, y poco a poco, con el soniquete politicovidsocieconomic, me sube la tensión por el esfuerzo en preservar un juicio sereno y razonable, un orden interior.
Lo que pasa en el mundo es un lío, una confusión, mientras la desgana con que la sociedad en general afronta la situación hace del desafío un duelo al que nunca damos respuesta; es decir: nos estamos acostumbrando a andar confundidos, tan confundidos como los aventajados de este mundo. Por una vez, dejemos que la Biblia responda a algunos con un texto de cuatro versículos, y observemos su coherencia: "Porque desde la creación del mundo, lo invisible de Dios, su eterno poder y divinidad, son conocidos mediante las obras. De manera que son inexcusables, por cuanto, conociendo a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se entontecieron en sus razonamientos, viniendo a oscurecerse su insensato corazón, y alardeando de sabios se hicieron necios, y trocaron la gloria del Dios incorruptible por la semejanza de la imagen del hombre corruptible, y de aves, cuadrúpedos y reptiles".
La evidencia innegable de un diseño maravillosamente perfecto echa a un lado todas las teorías no científicas basadas en la casualidad ciega; los recursos naturales son esquilmados por los países que más contaminan, sin que los más pobres puedan aprovechar ni siquiera lo imprescindible para la vida. ¿Quién da las gracias a Dios, cuando se atribuye a los políticos la distribución de la naturaleza? La Cristiandad no conoce a Dios, sino a hombres y mujeres mortales, arrodillándose delante de sus imágenes de escayola. En las escuelas se otorga a los animales el papel de antecesores de la humanidad.
El mono sigue estando ahí con su alma de mono, y el hombre, en confusión, le sigue los pasos.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

