Día del Libro: ¿cuándo empecé yo a leer?
Yo soy “una niña del libro” y una “mujer del libro”. Ahora tengo 87 años y soy una anciana del lapicero.
“Soy una niña del libro”: voy a contaros cuándo empecé a serlo. Recuerdo que andaba detrás de mamá con un “rayas” en la mano y preguntándole: “Mamá, ¿qué letra es esta?”, así aprendí a leer. Tenía unos 3 años, a los 7 cogía un libro en la biblioteca de papá y lo escondía bajo la almohada. De madrugada, abría la contraventana y en la penumbra me ponía a leer arrebujada en la cama y procurando que nadie me viera.
Así leí novelas de Palacio Valdés, de Blasco Ibáñez, de Pereda, poemas de Bécquer, de Espronceda, obras de Lope de Vega, de Tirso de Molina; no entendía nada, pero yo era feliz leyendo, y cuando pasaban los años iba comprendiendo aquellas historias.
Cuando en Oviedo estudiaba Magisterio, me ocurrió un caso muy bueno en clase de Literatura. El profesor, don Armando Ojanguren, nunca lo olvidaré, preguntó en clase: ¿quién leyó alguna novela? Solo yo me puse en pie (en aquellos tiempos era casi un pecado que una chica leyera novelas); a continuación, me preguntó: ¿cuál fue la última novela que leyó? “Don Gonzalo González de la Gonzalera”. Cuéntenos el argumento. Total, que me eximió del examen final, me puso sobresaliente y me felicitó efusivamente. Y yo seguí leyendo. En mi casa no hay sitio para colocar ni un libro más y a menudo los releo. Habré leído miles de libros a lo largo de mi vida, pues tengo 87 años y nunca dejé de leer.
¿Autores favoritos? Agatha Christie y John Grisham. ¿Título? “La hermandad”, de Grisham. ¡Qué maravilla de libro! En fin, niña de libro, mujer de libro y ahora me dedico a la escritura, pues mi vista no es muy buena y prefiero escribir. Con estas líneas me despido:
“Día del Libro, qué hermosa fecha / para regalar un libro / o para que te lo regalen / y luego leer sin cesar, / de la mañana a la tarde”.
Posdata: Respecto a los libros me hago esta última reflexión: puede que los libros no me hayan hecho sabia, pero tengo que agradecerles los miles de horas felices que me han proporcionado a lo largo de mi vida. Querido libro: ¡muchas, muchísimas gracias!
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