Milagro en el continente negro
Hace 24 años se dio el hecho alucinante de que veinticinco prostitutas africanas, después de varios años ejerciendo la prostitución en Nairobi, pasaron a formar parte de una investigación para clarificar el hecho insólito de que, ejerciendo diariamente su oficio con hombres contagiados de VIH (uno de cada cuatro trabajadores tenía SIDA), en los lugares más terribles de la capital keniata, en ningún caso se contagiaran del virus.
Me pareció increíble aquel caso y hoy, 24 años más tarde, me parece increíble que el continente africano en su conjunto, no se haya convertido en víctima propiciatoria del voraz virus que arrasa en el resto del mundo.
El segundo continente más poblado del planeta, donde más del 40 por ciento vive en la pobreza extrema acosado por entornos antihigiénicos, conflictos, sistemas de salud y educación fragmentados, serpientes venenosas letales, animales salvajes, malaria, ébola, dictadores emergentes, hambre, falta de agua potable, guerra tribal (incluido el canibalismo) y un liderazgo disfuncional, es un caldo de cultivo perfecto para un caos bíblico, ante la perspectiva de una espiral de muerte generada por la propagación del virus sobre su población.
El primer caso de covid-19 en África se confirmó el 14 de febrero de 2020 en Egipto. El primero en África subsahariana apareció en Nigeria poco después. Para la primavera, la OMS ya proyectaba más de 44 millones de casos en el continente negro.
África, con la tasa de vacunación más baja del mundo, con una infraestructura sanitaria lamentable, enfermedades endémicas existentes, patógenos infecciosos emergentes y reemergentes, desprovistos de tratamiento, vacunas e inmunidad preexistente, parecía abocada al Armageddon, pero el desastre nunca llegó. África no se ha visto afectada en una escala similar a la de la mayoría de los países de Europa, Asia o América. Increíble.
Entonces, ¿Qué está pasando aquí? ¿Tienen algo (o mucho) que ver la edad, el clima, el grupo sanguíneo o la alimentación?
Edad.- La edad media de los europeos es de 43 años; en los Estados Unidos de 38, y en todo el continente africano, de 18 años.
Clima.- Un estilo de vida menos sedentario y más sol. En general, la pandemia se ha extendido de manera más virulenta en climas más fríos y húmedos.
Grupo sanguíneo.- Al menos dos estudios confirman que el grupo O está asociado a un menor riesgo de infección por covid-19 y una menor probabilidad de resultados graves. Alrededor del 50 por ciento de los africanos, el más alto del mundo, tienen el grupo sanguíneo O.
Alimentación.- Dieta más natural y rica en fibra. El covid mata principalmente a personas mayores y obesas.
En comentarios de tasca especulamos con que África está relativamente ilesa porque
-La diabetes es muy poco común en las sociedades tribales, al igual que la presión arterial alta.
-En las poblaciones rurales de África se desconoce el nivel de estrés existente en Occidente.
-No se vacunan contra la gripe ni se operan las amígdalas.
-La mayoría de los africanos ya están tomando antirretrovirales para el SIDA.
-Quizá son demasiado pobres y no tienen una televisión y redes sociales tan omnipresentes.
-Mucha gente es analfabeta y ese extraño virus desaparece, si dejas de leer sobre él.
Pocas personas en el África subsahariana poseen televisores o leen periódicos, pero saben por el boca a boca, que el ¿asesinado? John Mugufuli, presidente de Tanzania y héroe para su pueblo, les dijo que el Covid-19 era una tontería promovida por la élite satánica occidental.
La explicación más simple y resumida es que la obesidad y la vejez, patrimonio del primer mundo, son los mayores factores de riesgo de covid-19, y África subsahariana no tiene la obesidad, que es común en las personas en los países desarrollados, particularmente en los afroamericanos; ni tiene dinero suficiente para pagar las ingentes cantidades que supone la vacuna de Pfizer, por ejemplo, y sí tiene la distribución de población más joven del mundo.
"La salud no es meramente la ausencia de enfermedad u otro impedimento físico, es un estado de completo bienestar físico, mental y social". La OMS, 1.948.
Saludos cordiales
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