La Nueva España » Cartas de los lectores » Ujo pierde a un gran hijo

Ujo pierde a un gran hijo

25 de Abril del 2021 - Ricardo Luis Arias (Aller)

Y ese hijo se llamaba Leovigildo Saiz, familiarmente conocido y apreciado como Leo, todo un compendio de hombría de bien y todo un derroche de bondad que no le cabía en el pecho. Leo era querido y admirado en Ujo por todos, no solo por sus cualidades, sino también por su amor y cariño en el pueblo, su historia y orígenes romanos colaborando en ello, eficaz y documentadamente, con el cura párroco don Luis que es el que más ha llegado a profundizar y saber de esa historia romana. Con don Luis y Leo uno colaboró desde Aller en el proyecto que teníamos de erigir una estatua de bronce del centurión romano Cayo Sulpicio Úrsulo, que se puede decir que fue el que de un enclave militar fundó el pueblo de Ujo, en el año 19 antes de Cristo, en la Asturias Cismontana, bajo el imperio de Augusto.

Planteada así la cuestión por los tres (don Luis, Leo y servidor), iniciamos la operación reivindicativa de la historia romana de Ujo. Que una vez completada convocamos una reunión para dar a conocer al pueblo nuestra idea, forma de llevarla a cabo y conseguir las perras para la fundición de la estatua de bronce que iba a representar al centurión Cayo Sulpicio Úrsulo, cuya reproducción ya la tenía apalabrada en Oviedo con el artista que la iba a hacer (Poli Iglesias y su hija, Sara María, que hacía el dibujo de la obra a fundir), que resultó ser amigo mío y nos hacía por ello una gran rebaja en el precio. Todo resultó fantásticamente bien. Pero en eso quedó la cosa, porque nadie secundó nuestra idea y proyecto, que mucho iba a favorecer al pueblo de Ujo, sobre todo turísticamente. Y no olvidemos que la iglesia parroquial que don Luis reparó y cambió por completo, para dejarla como arquitectónicamente era en su tiempo, es románica, del siglo XI. Y siempre el párroco la tiene abierta. Este templo histórico bien merece una visita.

Cuanto aquí acabamos de exponer Leo lo hizo suyo y llevó a sus escritos y colaboraciones y sobre todo a “La Voz de Ujo”, periódico que un día fundara y que Leo seguía llevando, ahora en formato reducido, con buena información y calidad literaria. La suya. Con la ausencia de Leo, nuestra “Voz” enmudece para siempre.

Leopoldo Díaz, Leo, es otro amigo que se nos ha ido para convertirse en eternidad. Y se fue repentinamente, cuando como don Luis hacían la habitual recogida de alimentos para el pueblo para luego distribuirlos entre la gente necesitada del mismo. Conmoción, dolor y tristeza en el pueblo. Y una madre enferma para la que su hijo lo era todo, además de ayuda y sostén.

Leo se fue haciendo el bien y demostrando su amor al prójimo. No podía ser de otra manera. Eres el mejor ejemplo de vida, querido Leo. Y un fuerte abrazo desde esta ora orilla de la vida.

Cartas

Número de cartas: 49790

Número de cartas en Abril: 159

Tribunas

Número de tribunas: 2196

Número de tribunas en Abril: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador