La maravilla de las mascarillas
Si hay algo que sí tenemos que agradecerle a la mascarilla es que nos quita años y nos hace parecer más interesantes.
Es cierto que con la mascarilla los feos mejoramos mucho. Yo mismo me miro con mascarilla y no me reconozco. Me veo hasta atractivo. Tanto que no me la quito ni cuando estoy solo en casa. Incluso duermo con ella porque si me levanto al baño por la noche y me veo en el espejo sin ella me dan ganas de salir corriendo.
Se podría decir que tenemos dos caras. Con y sin mascarilla.
Los guapos son guapos porque sí, con o sin ella. Y los menos guapos, entre los que me incluyo, no deberíamos quitárnosla nunca, por mucho que nos incomode o nos agobie. He cometido la torpeza de quitármela alguna vez sin venir a cuento y qué quieren que les cuente.
Pues eso, lo dicho, y del dicho al hecho, mejor con mascarilla que sin ella.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

