Señor Ángel Gabilondo, ¡puede caray!
El PSOE es quien permite gobernar a la derecha desde hace muchos años en Madrid al presentar candidatos amorfos para liderar y convencer. Este año presentan un candidato que repite, un señor de pies a cabeza, buena persona y con caché, pero no es suficiente, en política se necesita otra marcha más. Además, creo que se equivocó de estrategia desde el principio: si criticamos a la derecha por quitar y bajar impuestos en Madrid (especialmente a los ricos) haciendo una competencia desleal al resto de comunidades y eliminando el principio de solidaridad entre ellas, usted pierde votos de la izquierda por esa promesa absurda de no mover los impuestos en dos años. Quien más tiene debe aportar más para salir de la crisis que se nos viene encima. Así lo entienden en varios países, entre ellos EE UU. Señor Gabilondo, si esperaba recoger algún voto de la derecha con ello se equivoca de nuevo, usted debe rectificar, los feligreses de la derecha no le votarán jamás.
No supieron calibrar su repercusión en la sociedad. Señor Gabilondo, apoyarse en Iglesias es otra mala decisión, su sola presencia, con sus contradicciones entre lo que predica y luego hace, convierte ese apoyo en tóxico y con nula repercusión en votos para usted. Tiene un único discurso, mismos argumentos, cansa a las piedras. Ese lenguaje bélico exagerado, repetitivo y cansino es el que hace al elector de izquierda huir de tanto victimista que eleva a genérico lo específico. Multiplican todos los casos para hacerlos imposibles de solucionar, con lo cual nadie confía en ustedes. Deben madurar y moderarse, algo que veo imposible, encontraron ese filón y no lo soltarán, se colocaron todos y todas, saltándose ese principio de credibilidad del que hablaba: ¿Dónde dejaron esos tres salarios sociales, la casta de quien vivía en chalés, el jarabe democrático, la libertad de expresión en un tiparraco que amenazaba, insultaba, injuriaba o enaltecía el terrorismo, y ahora les sale la piel fina con medios, periodistas y oponentes...? No sé, un cúmulo de despropósitos que para muchos son imposibles de tragar y digerir.
Señor Gabilondo, no entendéis nada, una campaña nefasta, le hacéis el juego a Iglesias y Podemos. ¿Resultado? Encuestas que dicen que bajáis y no lográis remontar. O cambiáis radicalmente o Ayuso gobernará sin problemas.
Claro que todo no se soluciona con leyes. Tampoco, como dice Pepe Sacristán, siendo feligreses de nadie. Ustedes deben ganarse el voto de cada elector, las contradicciones permanentes no favorecen ir a las urnas. Tienen poco tiempo, deben hablarles claro a los ciudadanos, rectificar si es preciso; de lo contrario le pondrán en bandeja el gobierno a Ayuso.
Por historia se sabe cómo un solo discurso con un mensaje serio, bien planteado y hablando claro a los ciudadanos logró cambiar el voto y animar a ir a votar. Señor Gabilondo, tiene a su disposición medios para llegar en un instante, haga un discurso fiable, creíble y hábleles a los madrileños. Nunca es tarde, hasta el último segundo usted puede hacer por ganar. Un saludo.
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