Lo que va de ayer a hoy: el fútbol
Si la información es correcta, al acabar la Guerra Civil española, en el año 1939, el campo de fútbol del Real Oviedo quedó inservible, por lo que el equipo descendió a Segunda División, dejando un puesto libre en Primera que se lo jugaron, a partido único en la ciudad de Valencia, Osasuna y Atlético Aviación, ganando este por 3-1. A mis 7 años recuerdo haber oído su retransmisión por radio. Allí empezó una afición por este deporte que me duró veinte años, y eso que el fútbol en aquellos años era más divertido y con más goles. Hoy el fútbol es técnicamente mejor, pero antes no había tantos 0-0, 1-0 o 0-1; entonces era muy bonita la distribución de tres medios, como Gabilondo, Germán, Machín, en el Atlético, y de un delantero centro (Zarra), dos interiores (Iriondo y Panizo) y dos extremos (Gainza el izquierdo), en el Athletic. Zamora ya se había retirado, pero surgieron nuevas glorias como Di Stéfano y Kubala.
Al no haber luz artificial en los campos de fútbol, en invierno los partidos eran a las tres de la tarde, pues la luz natural se iba a las seis. Había que salir de casa nada más comer, lo que facilitaba la digestión y permitía a la salida llegar al cine del colegio de las 6. Esto pasaba en una ciudad del tamaño de Oviedo, donde pasé mis primeros 30 años, y todos los siguientes en Oviedo. Es de suponer que aquí las cosas del fútbol serían parecidas, pues la radio no te daba los resultados y había que buscarlos en la pizarra de algún bar del centro, escritos con tiza; los lunes no había prensa y había que salir a comprar “La Hoja del Lunes” para saberlos todos. Apenas había tertulias ni se hablaba del fútbol hasta el domingo. Ahora los partidos de la Liga se juegan de viernes a lunes, y en horario escalonado, de forma que el fútbol es a todas horas; si a eso añadimos los partidos de Copa y los del Atalanta, City, Borusia, PSG y demás, ya tenemos la semana cultural completa. Y eso sin contar con las tertulias trabalenguas radio-televisivas, y las apuestas para que juegues con responsabilidad, y donde te enteras de que un futbolista gana cien millones, que otro tiene su residencia fiscal en Lugano y que un tercero ha sufrido una rotura fibrilar en el gemelo izquierdo de la pierna derecha.
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