Aprobar suspendiendo
Hay tantas cosas que no se entienden de las decisiones que adoptan nuestros representantes políticos que ya no se sorprende uno por casi nada, aunque aún quede margen para alguna sorpresa, como pueda ser la del nuevo proyecto de ley del Ministerio de Educación en materia de suspensos y aprobados.
No voy a entrar a valorar lo acertado o no de una medida que está generando y seguirá generando una tormenta de críticas y de editoriales de muy distinto signo, mayoritariamente en contra de un real decreto que, por lo que parece, va a permitir a los alumnos pasar de curso en Primaria y en Secundaria aunque tengan suspendida alguna asignatura, siempre que los docentes así lo consideren.
Es pronto aún para saber el impacto que esta nueva ley va a tener en los profesores, en los propios alumnos y en sus familias, y si va a ser un estímulo o lo contrario, pero mucho me temo que no va a solucionar el verdadero problema que es el descontrol que ha propiciado la pandemia, la falta de motivación del alumnado y, en consecuencia, los resultados académicos, que no se van a resolver, en mi opinión, aprobando suspendiendo, lo que es una contradicción en toda regla, un "oxímoron" como la copa de un pino.
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