El incremento del gasto en Defensa
El presidente Sánchez ya nos ha dicho que España va a incrementar su gasto en Defensa hasta el 2% del PIB, algo no muy popular en principio, sobre todo con la que está cayendo. A mí no me gusta sumarme al carro de la demagogia y mucho menos al carro de los irresponsables, es decir, de esa gente que no gastaría ni un céntimo en Defensa pero que si alguien nos atacara serían los primeros en salir corriendo. Por eso, desde bastante tiempo, antes de que Donald Trump dijera a sus aliados europeos que tenían que gastar más en Defensa, yo ya lo había dicho con respecto a España. Pero conviene aclarar algunos conceptos.
No son ciertas las cifras del gasto en Defensa que se dan sobre España, pues hay partidas de gasto camufladas en otros ministerios, como Investigación y Desarrollo, por ejemplo. Un mayor gasto en Defensa no es directamente proporcional a una mayor eficiencia de los ejércitos, de los sistemas de armas y de la dotación del personal. Si un mayor gasto en Defensa es para realizar misiones en el exterior, para mayor gasto administrativo o de personal no encuadrado en las unidades, o para comprar armas que no son las más adecuadas para la defensa de España, se estará gastando más, pero no por eso la defensa de nuestro país será más eficiente. También hay que tener en cuenta que se puede incrementar mucho la eficiencia de la defensa sin un desmesurado gasto, por ejemplo, volviendo a poner el servicio militar obligatorio (como Marruecos y otros muchos países). Sí, ya sé que los políticos no van a volver a plantear algo así, pero yo no me presento a las elecciones.
España no ha tenido un ministro o una ministra de Defensa capacitados para ese cargo desde el teniente general Gutiérrez Mellado. La cuestión es importante, porque no es lo mismo que un ministerio así, con toda la complejidad que encierra, esté en manos de un profesional que de una jueza que no sabe qué fusil es el reglamentario. El equipo es siempre muy importante, pero también quién dirige el equipo. ¿Se imagina usted un equipo de fútbol con un entrenador que no supiera lo que es un balón? Estas cosas pasan cuando por encima de la profesionalidad prima el perfil político. Se trata de poner a una ministra de Defensa con un discurso político que guste a la derecha y al facherío castrense y no a alguien que trabaje por el mandato constitucional que nuestra Carta Magna otorga a las Fuerzas Armadas. Lea usted el artículo 8, párrafo 2, de nuestra Constitución y sabrá a lo que me refiero.
Si tienes fragatas maravillosas y submarinos estupendos y no tienes misiles de crucero para armarlas/los porque tus encantadores aliados estadounidenses no te los venden para no molestar a tus encantadores aliados británicos, y si usas esos sistemas de armas para escoltar a los portaaviones de la NAVY y para aventuras imperiales que te deberían importar una mierda, no estás gastando eficientemente. ¿Lo hemos entendido? Pues bien, mientras estas cosas pasan, EE UU arma hasta los dientes a Marruecos y reconoce su soberanía sobre el Sahara Occidental, en contra de la ONU y en contra de la potencia legalmente administradora, España.
La situación de nuestras Fuerzas Armadas, tanto de material como del personal necesario para el despliegue de la fuerza, es lamentable (no voy a entrar en los detalles para que no se le pongan los pelos como escarpias), pero eso no se va a solucionar con un mayor gasto en Defensa mientras los políticos que tenemos piensen, como nos ha dicho Sánchez, que eso “tiene que servir para una mayor solidaridad con nuestros socios europeos”. Si usted piensa que si Marruecos ataca nuestras ciudades de Ceuta y Melilla van a venir los americanos y nuestros aliados de la OTAN, lituanos, búlgaros y de esos países donde España tienen desplegados soldados, aviones y tanques para meter el dedo en el ojo a Rusia, a defendernos es que no conoce ni nuestra Historia ni que esas ciudades no están incluidas en el acuerdo de adhesión de España a la OTAN. Sánchez sacará pecho en la reunión de la OTAN que se celebrará en Madrid entre los días 29 y 30 de junio, y a algunos les tomará el pelo otra vez.
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