Las ideas de mi sobrino
Sabía que el acceso al ordenador, al teléfono portátil, a la cámara digital, a internet, al iPhone, entre otras innovaciones, ha dado a la humanidad un poder tremendo intelectual. Hasta parece que mi sobrino sueña que la humanidad avanza constantemente hacia una existencia poshumana. Vive la euforia de alterar la química de nuestro cuerpo para que su existencia sea más grandiosa.
A mí me parece que la desaparición de lo que hasta ahora llamamos humano y la toma de posesión de los asuntos del mundo de modo artificial es aún un sueño lejano. No soy un entendido en neurociencias. Pero viendo lo que pasa en Ucrania, las guerras nucleares, el temor a cualquier desastre que no mejore nada, es evidente que lo mejor es no transgredir los límites de nuestro mundo natural. Pero si no escucho a mi sobrino, no le podré ayudar en nada. Está claro que muchos hemos de revisar nuestras ideas. A pesar de todo, hoy me temo defraudar a mi sobrino. El lenguaje profano y el lenguaje científico hablan a su modo de una realidad que jamás podremos iluminar adecuadamente. Debo dedicarle tiempo. Pero para mí el difícil arte de compaginar la urgencia con la importancia es una de las características de la sabiduría.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

